Mientras las luces de alarma parpadean ante el creciente endeudamiento de las familias, un eco preocupante resuena en el sector empresarial. Un estudio privado ha destapado una situación delicada que podría ensombrecer el futuro de numerosas compañías, proyectando una sombra de incertidumbre sobre el tejido productivo.
La discrepancia en los datos
“La irregularidad de las empresas, según las cifras oficiales del Banco Central, exhibe un valor aparentemente contenido”, señala un informe reciente de la Consultora LCG.
Sin embargo, esta calma estadística contrasta con las impresiones recogidas directamente de figuras clave en diversas entidades bancarias. Una brecha inquietante entre los números fríos y la percepción experta que genera interrogantes sobre la verdadera salud financiera de las empresas.
En este sentido, el informe revela una creciente preocupación entre los banqueros por las dificultades de repago que enfrentan las empresas, especialmente durante los meses críticos de febrero y marzo. "Les está intranquilizando mucho los problemas de repago de las empresas, fundamentalmente en febrero y marzo", se destaca en el análisis de LCG. Una señal de advertencia que sugiere tensiones latentes en el flujo de caja corporativo.
Las razones de la preocupación
- Nuevos créditos: El alto ritmo de otorgamiento de préstamos recientes (en situación normal) "licúa" el ratio de irregularidad total.
Efecto de las grandes empresas: Los 100 mayores deudores representan el 34% de la deuda comercial y su mora es del 4,2%, por encima del promedio del segmento.

El estudio además plantea dos posibles explicaciones para la discordancia con el Banco Central: "Hay dos opciones para explicar esta discordancia. La primera es que las dificultades de repago corporativo aparecieran abruptamente durante 2026 (y todavía no se ven en los datos). La segunda es que el ratio de informalidad no esté reflejando cabalmente las dificultades", alerta el informe. ¿Podría tratarse de un deterioro repentino e inminente, aún no capturado por las estadísticas? ¿O acaso la informalidad distorsiona la verdadera magnitud de los problemas?
Recesión y poder adquisitivo: las causas profundas
El documento de LCG concluye que, más allá de los tecnicismos y las complejidades económicas, la raíz del problema es simple: "La misma recesión, en conjunto con cierto deterioro del poder adquisitivo y las dificultades crecientes en varios sectores productivos, está generando problemas de repago de préstamos, luego de un aumento fuerte en los montos otorgados varios meses atrás".
Una tormenta perfecta de factores que convergen para dificultar el cumplimiento de las obligaciones financieras.
Así, emerge un panorama preocupante: tanto empresas como familias se ven atrapadas en la misma red de dificultades, luchando por hacer frente a deudas contraídas en tiempos más optimistas.