El secretario de Agricultura, Francisco Tiu Laurel, emitió sendas órdenes memorándum autorizando la reanudación de las importaciones, alegando la ausencia de nuevos brotes y la autorización oficial de la Organización Mundial de Sanidad Animal.
La prohibición temporal de importación se impuso como medida de precaución para proteger a la industria avícola local filipina de la propagación de la gripe aviar.
El Departamento de Agricultura indicó que la decisión de levantar la prohibición de importación se basó en evaluaciones de riesgo realizadas por la Oficina de Industria Animal de la agencia.
Citando la evaluación de la oficina, Tiu Laurel afirmó que el riesgo de contaminación por la importación de carne de ave, aves vivas, pollitos de un día y semen de aves de estos países se considera ahora “insignificante”.
Añadió que levantar la prohibición es una medida estratégica y necesaria.
“Dado que la avicultura desempeña un papel fundamental para garantizar la seguridad alimentaria nacional y contribuye significativamente al empleo y la agroindustria, reabrir canales de importación seguros es esencial para estabilizar el suministro y mantener los precios bajo control”, añadió.
Diversificar las fuentes de importación también protege al país ante futuras crisis de suministro, especialmente dado que las cadenas alimentarias mundiales siguen siendo vulnerables a brotes de enfermedades y tensiones geopolíticas, afirmó.
Según Tiu Laurel, la medida de la DA subraya un equilibrio: proteger a los productores locales y, al mismo tiempo, garantizar que los consumidores filipinos sigan teniendo acceso a productos avícolas asequibles, seguros y en cantidad suficiente.