Según el ranking elaborado por TheGlobalEconomy, un medio especializado en datos económicos globales, que analiza los índices de libertad laboral de 174 países, Argentina ocupa el lugar 110. Mientras que en los primeros lugares aparecen países como Austria, Estados Unidos, Guyana y Singapur, por la otra punta de la lista se ubican Corea del Norte, Cuba y Sierra Leona.
“El Índice de Libertad Laboral se compone de seis factores cuantitativos: la relación entre el salario mínimo y el valor agregado promedio por trabajador, las dificultades para contratar personal adicional, la rigidez de la jornada laboral, la dificultad para despedir a empleados redundantes, el plazo de preaviso legalmente obligatorio y la indemnización por despido obligatoria", aportan desde el medio y explican que el índice se basa en datos recopilados del Banco Mundial.

En medio del debate por la reforma laboral que impulsan desde Casa Rosada y bajo el titulo de “modernización laboral”, el gobierno intenta alcanzar cambios en el mercado de trabajo que permitan “generar más competitividad al sector empresario sin quitar derechos y tratar de hacer más fácil la relación laboral”, según aclaró Guillermo Francos, ex jefe de gabinete.
Pero el trasfondo de la reforma, esconde lo que Milei llama la ”batalla cultural" que viene dando incluso en los años que, lejos de la actividad política, promovía una economía liberal en Argentina. En ese sentido, lo que busca Javier Milei es llevar el mercado laboral a un modelo similar al de los países con índice de libertad de trabajo más altos.
Países con mayor libertad laboral
Austria - 1º
Las leyes laborales austriacas, si bien no fijan un salario mínimo legal, anclan los ingresos mínimos en convenios colectivos sectoriales. En ese marco, el salario medio de 2024 fue de 5.142 euros mensuales, un 8% más interanual y por encima de una inflación del 2%, mientras la tasa de empleo alcanzó el 74,1% y el desempleo se ubicó en 5%.
La jornada base es de ocho horas diarias y 40 semanales, aunque la normativa habilita horas extraordinarias con al menos 50% de recargo y topes de hasta 12 horas por día y 60 por semana. En la práctica, los convenios suelen limitar a 10 horas diarias y contemplan esquemas de “banco de horas” u horario flexible que deben ser acordados entre empleador y empleado y en ese caso el trabajador puede cumplir menos horas un día y compensarlas con horas extra durante otra jornada.
En paralelo, la estructura productiva se apoya mayoritariamente en los servicios, seguidos por industria, administración pública y producción química que se ubican como los sectores con mayor fuerza productiva y más empleados del país europeo.

Estados Unidos - 2º
En el país norteamericano, la estructura productiva y del empleo está dominada por los servicios, gobierno, comercio minorista, seguidos por manufactura, servicios profesionales y científicos, y finanzas. Sobre ese telón de fondo, el marco legal establece un salario mínimo federal de 7,25 dólares la hora vigente desde 2009, aunque muchos estados fijan pisos superiores y la negociación se concentra en la empresa, sin convenios sectoriales nacionales.
En materia de ingresos, el promedio “administrativo”, que incluye sector privado y público y contempla bonos, se ubicó en 2024 en torno de 6.290 dólares mensuales, mientras que el promedio del sector privado medido por empresa fue de unos 5.236 dólares. A la par, la inflación interanual de diciembre cerró en 2,9%, con una relación empleo/población promedio de 60,1% y una tasa de desempleo anual de 4,0%.
En cuanto a jornada, la FLSA o Ley de Normas Laborales Justas fija una base de 40 horas semanales sin tope federal diario y prevé un recargo mínimo de 1,5 veces la tarifa regular por encima de ese umbral, sin límite federal de horas para mayores de 16 años, en tanto el “comp time” o banco de horas como sustituto del pago de extras también prevé 1,5 horas en el “banco” por cada hora extra trabajada.

Guyana - 3º
“Es como si el país hubiera ganado la lotería”, titulaba la BBC el año pasado al aludir al petróleo, y lo cierto es que, aunque la expansión hidrocarburífera empujó un crecimiento de 43,6% en 2024, el empleo en Guyana representa la mayor productividad laboral en la región, ya que por cada hora trabajada se produce un valor de 2.204 dólares para su economía y concentra también su productividad en servicios, industria y agricultura.
Sobre ese andamiaje, el marco legal fija un salario mínimo nacional que alcanza los 290 dólares para el sector privado y 360 para el sector publico. La jornada base se compone de 40 horas semanales en no más de cinco días, con horas extra de al menos 50% más la tarifa regular, que en domingos y feriados se aplica los mismos números por cada hora trabajada y de esta manera eluden cualquier tipo de esquema de “banco de horas”.
En materia de precios, la inflación 2024 se mantuvo en 3%, mientras que el mercado laboral se compuso de una tasa de empleo del 50% y el desempleo, que logró el número mas bajo la historia del país, fue del 10,2%. El cuadro general sugiere un mercado en transición donde la bonanza petrolera convive con estructuras ocupacionales tradicionales.