Según informaron el Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC) y la consultora Politikon Chaco, Salta registró en septiembre un aumento del empleo en la construcción de 2,6% en comparación con agosto. Sin embargo, pese al crecimiento de la base productiva, los salarios sufrieron una caída estrepitosa, la más profunda del país dentro del sector en la comparación interanual.
En su informe Indicadores del sector de la Construcción, Politikon Chaco señaló que la región que más avanzó en el empleo formal del rubro fue el NOA, con una suba de 2,5%, seguida por la zona Pampeana, que mostró un incremento de 1,2%. A nivel nacional, la variación mensual promedió apenas 0,7%, mientras que las áreas que exhibieron un retroceso en la contratación de mano de obra fueron el NEA, con una baja de 3,7%, y Cuyo, con un descenso de 0,6%.
El análisis desagregado por provincias reveló que Salta incrementó la cantidad de trabajadores registrados en 2,6%, lo que traducido en términos nominales equivale a 248 nuevos empleos con respecto al mes anterior. Este desempeño ubica a la provincia por encima del promedio nacional, en el sexto lugar del ranking general y tercera dentro del NOA, posicionándose solo detrás de Santiago del Estero y Tucumán.
Aun así, el repunte del empleo salteño en septiembre representa apenas un rebote leve cuando se lo contrasta con la evolución mensual acumulada durante 2025, que exhibe un comportamiento más irregular.
En contraste, los salarios mostraron un comportamiento marcadamente diferente. Pese al aumento de la base productiva de personal, Salta registró una caída de 12,3% en el salario real frente a septiembre del año pasado, lo que convierte a la provincia en la jurisdicción con el mayor deterioro del poder adquisitivo dentro de la construcción en los últimos doce meses.
El salario nominal del trabajador del sector promedió en septiembre 1.075.937 pesos, pero al ajustar por el índice de precios al consumidor urbano según el IERIC, se observa una merma real de 0,3%.
El análisis del sector
En distintos diálogos con Gente de Salta, referentes del área de la construcción coinciden en que la actividad se sostiene principalmente gracias a inversiones del sector privado y advierten que, en este contexto, la obra pública no acompaña el ritmo del desarrollo constructivo.
Pablo Cormenzana, especialista en desarrollo, construcción y comercialización de planes de vivienda y líder de Natania en Salta, explicó que la actividad presenta rezagos desde 2023.
“Hoy el mercado de los departamentos es de los más complicados. Por ejemplo, en la zona de Tres Cerritos y alrededores ya no hay factibilidad de construcción porque el área se quedó sin disponibilidad de agua, y Aguas del Norte no autoriza nuevos proyectos”, señaló al analizar el estancamiento de ciertas áreas urbanas de la ciudad.
Agregó que, hasta que no se concrete una obra pública que habilite un pozo adicional, los barrios del macro norte permanecerán sin nuevos desarrollos inmobiliarios. Esta restricción, indicó, termina encareciendo la construcción en otros sectores de la ciudad, donde la demanda se desplaza de manera forzada.
La clave del análisis y el eje que estructura el informe de la consultora es la comparación interanual de la construcción en Salta.
“El 2024 venía con la inercia de 2023. En 2023 se vendía mucho, pero era un negocio con un fuerte componente financiero: la obra y los proveedores estaban totalmente en pesos. Entonces, con el crédito que tomabas hacías la obra y, con lo que ibas ganando, obtenías una ventaja en dólares. Ahora, y especialmente desde fines de 2024, construir se volvió muy costoso; incluso muchas empresas constructoras más pequeñas paralizaron sus proyectos”, afirmó
En cuanto al destino de los emprendimientos privados de vivienda, tanto desde Natania como desde A-group confirmaron a Gente de Salta que las inversiones están virando hacia la zona sur de la capital provincial.
Pese al escenario complejo y las dificultades que enfrenta la construcción en Salta, Cormenzana se muestra optimista respecto de 2026 y considera que el crecimiento del sector minero en la provincia podría trasladarse, de manera progresiva, al mercado inmobiliario y a la actividad constructiva en general.
Asimismo, Cormenzana advierte que los precios del sector inmobiliario, que por inercia impactan en la construcción, podrían estar inflando una burbuja impulsada por la demanda creciente derivada de la expansión minera y, en paralelo, por la oferta académica de las universidades, que cada año atraen a más estudiantes del norte del país.