Un nuevo informe del laboratorio Pensar Lab, dependiente de la Fundación Pensar, reveló que en Argentina 29 millones de personas se consideran de clase media, aunque en realidad solo 20 millones cumplen con los ingresos necesarios para integrar ese grupo. La diferencia marca un fenómeno que los especialistas denominaron “síndrome de la clase media”, un desajuste entre la autopercepción y la posición económica real de los hogares.

El estudio, realizado en conjunto con la consultora Casa Tres, estimó que alrededor del 40% de los hogares pertenece a la clase media durante el primer trimestre de 2025.
La cifra se mantiene estable respecto a los últimos años y coincide con los valores obtenidos al medir únicamente por ingresos.
El pico se registró en 2018 con el 44% y el piso en 2020 con el 38%, durante la pandemia.
Rangos de ingresos según clase social
Clase Ingresos mensuales aproximados Alta Más de 6,5 millones de pesos Media alta Entre 3,5 y 6,5 millones Media Entre 2 y 3,5 millones Baja superior Entre 1,1 y 2 millones Baja inferior Entre 750 mil y 1,1 millones
Según el informe, un hogar de clase media necesita entre dos y cinco canastas básicas totales, equivalentes a 1.176.852 de pesos en septiembre de 2025, según el INDEC.
Siete millones de hogares pertenecen a la clase media, ocho millones a la clase baja y menos de un millón a la clase alta, según Pensar Lab.
El análisis también detectó que un 35% de quienes pertenecen a la clase baja se identifican como parte de la media, mientras que el 80% de los hogares de mayores ingresos también se perciben dentro de ese grupo.
“Una de las razones por las que existe este sesgo es porque encontramos hábitos y consumos que la sociedad considera que corresponden a la clase media y que no están estrictamente relacionados con los ingresos que recibe el hogar”, señala el documento.
En una segunda parte del estudio, Pensar Lab y Casa Tres elaboraron una “canasta de clase media” que busca medir de manera alternativa la canasta básica total. Para su construcción se consultó a un grupo de argentinos sobre qué elementos definen pertenecer a ese estrato.
Las respuestas más mencionadas fueron tener casa propia, poder ahorrar y mantener empleo formal.
Con esta medición, se incluyeron en la clase media los hogares que poseen cobertura médica, vivienda propia y escolarizan a sus hijos en instituciones privadas.
Los investigadores señalaron que la estabilidad del segmento en los últimos años refleja la capacidad de adaptación de la clase media argentina frente a la inflación y el estancamiento económico prolongado.
El informe concluye que, pese al deterioro del poder adquisitivo, la estructura social muestra una notable resiliencia.
Desde la Fundación Pensar destacan que Pensar Lab busca analizar los temas más relevantes para la sociedad argentina, con un enfoque en datos verificables y producción de información de calidad.