Actuaron de “forma cruel”

Una crisis que viene creciendo: La planta Metalfor despidió a sus trabajadores de una manera poco usual

Treinta y seis trabajadores de la planta de Metalfor, en la localidad cordobesa de Noetinger, recibieron los telegramas de despido mientras seguían el encuentro de la Selección argentina.

Por Silvia Guzmán Coraita

Empresa Metalflor — .

Lo que comenzó como un gesto para que los empleados pudieran disfrutar del partido entre Argentina y Egipto por el Mundial 2026 terminó convirtiéndose en una de las jornadas más duras para decenas de familias cordobesas. Treinta y seis operarios de la planta de Metalfor en Noetinger fueron despedidos por telegrama mientras miraban el encuentro de la Selección argentina.

Fausto Barbero, uno de los 36 despedidos de la planta de Metalfor en Noetinger, afirmó que la empresa actuó de “forma cruel” al cesantearlo en medio del partido Argentina-Egipto por el Mundial de fútbol 2026.

“Nos auto volvemos a convocar, estamos en la misma situación, mantenemos esa incertidumbre total, tanto para los 36 operarios que quedamos despedidos, y de igual manera la gente que aún sigue trabajando”, explicó Fausto Barbero uno de los 36 despedidos de la planta en declaraciones a Mitre Córdoba.

La empresa, dedicada a la fabricación de maquinaria agrícola, había comunicado el día anterior que el martes la jornada laboral finalizaría a las 12 del mediodía, tres horas antes de lo habitual, sin obligación de recuperar ese tiempo ni descuentos en los salarios. Sin embargo, pocas horas después comenzaron a llegar los telegramas de despido.

Uno de los trabajadores despedidos, Santiago Luna, relató que la noticia comenzó a circular cuando algunos compañeros recibieron mensajes de una empleada del Correo pidiéndoles que se acercaran a retirar documentación.

"Esas mismas cuatro personas empezaron a avisar a los demás compañeros para que también fueran al correo", contó.

Según explicó, nadie dentro de la empresa brindó explicaciones sobre las desvinculaciones. "Con los que hablamos, nadie sabe nada. Es raro. O nadie quiere hablar o nadie sabe", afirmó.

Desde Metalfor no respondieron, hasta el momento, a las consultas realizadas por Gente de Salta sobre los despidos y la situación de la planta de Noetinger y su página web se encuentra sin brindar acceso. La firma, una de las principales fabricantes argentinas de maquinaria agrícola y líder en el segmento de pulverizadoras autopropulsadas con base en Marcos Juárez, atraviesa una delicada crisis financiera. 

La fábrica de pulverizadoras tiene 600 empleados

Una crisis que venía creciendo

Los trabajadores aseguran que el deterioro de la empresa comenzó a hacerse evidente durante 2025. Aunque recuerdan que en 2024 Metalfor había liderado las ventas de maquinaria agrícola, la situación financiera cambió drásticamente.

De acuerdo con Luna, la empresa comenzó a pagar los salarios en cuotas cada vez más pequeñas y espaciadas. En los últimos meses, los depósitos eran de apenas 50.000 pesos cada dos o tres días, acumulando una importante deuda con los empleados.

Actualmente, según denuncian, la firma les adeuda casi el 60% del sueldo de mayo, la totalidad de junio y los días trabajados de julio.

"Yo me fui a mi casa contento porque digo, me voy a sentar a comer, voy a mirar el partido en familia. Si hay un gol en la Argentina, lo voy a festejar con mi familia. Y te puedo asegurar que en ese momento en el que la Argentina estaba jugando, yo levantaba el telegrama de despido, lo leía y lo dejaba a un costado y volvía a mirar el partido”, relató en diálogo con Mitre Córdoba.

Días antes de los despidos, Metalfor había solicitado la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante el Ministerio de Trabajo de Córdoba. La compañía argumentó dificultades económicas, informó que mantiene deudas con 23 entidades bancarias y reconoció que sus plantas están trabajando al 50% de su capacidad instalada, lo que derivó en la necesidad de renegociar las condiciones laborales.

Metalflor

Los empleados sostienen que desde hace meses observaban movimientos que alimentaban la preocupación. Según denunciaron, distintas piezas y maquinarias comenzaron a ser trasladadas desde la planta de Noetinger hacia las fábricas que la empresa posee en Marcos Juárez.

"Están vaciando la fábrica de a poco y nos damos cuenta de que algo está pasando", aseguró Luna.

También cuestionó la falta de diálogo por parte de la empresa. "Prácticamente no aparecen. No tenemos contacto con nadie, pero uno no tiene vendas en los ojos y se da cuenta de que la empresa está mal", concluyó.

Ahora, los trabajadores buscan que el Ministerio de Trabajo de Córdoba intervenga para reclamar el pago de los salarios adeudados y las indemnizaciones correspondientes, mientras crece la incertidumbre sobre el futuro de una planta que representa una importante fuente de empleo para la localidad de Noetinger, de apenas 6.000 habitantes.