El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió el informe correspondiente a octubre sobre la Canasta Básica Total (CBT) y la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marcan los umbrales oficiales de pobreza e indigencia.
De acuerdo con los datos, una familia tipo, integrada por dos adultos y dos menores, necesitó $1.213.799 para no ser considerada pobre, mientras que el ingreso mínimo requerido para no caer en la indigencia fue de $544.304.
Ambas canastas aumentaron 3,1% con respecto a septiembre, superando al índice de inflación general, que fue de 2,3%. Esta diferencia indica que los precios de los productos y servicios esenciales se encarecieron más que el promedio del resto de los bienes de consumo.
Cuánto se necesita según el tamaño del hogar
En el caso de un hogar de tres integrantes (tipo 1), el monto necesario para superar la línea de pobreza fue de $966.325, mientras que una familia de cinco personas requirió $1.276.649.
La referencia por adulto equivalente, un varón de entre 30 y 60 años, se ubicó en $392.815.

La variación mensual de la CBT fue de 3,1%, el incremento acumulado del año alcanzó 18,5%, y la variación interanual se ubicó en 23,0%.
Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que define la línea de indigencia, llegó a $176.150 por adulto equivalente, lo que equivale a $433.330 para un hogar de tres integrantes y $572.488 para uno de cinco.
En comparación con septiembre, la CBA también creció 3,1%, acumulando 21,1% en lo que va de 2025, con una variación interanual de 25,2%.
Qué mide cada canasta
La Canasta Básica Alimentaria (CBA) representa el conjunto de bienes necesarios para satisfacer las necesidades nutricionales mínimas de una persona o familia, considerando los hábitos de consumo de la población.
Incluye productos como pan, galletitas, arroz, harina, fideos, papas, legumbres, frutas, carnes, huevos, leche, queso, aceite, azúcar, dulces, café, té, yerba, sal, vinagre y bebidas.
Los hogares con ingresos menores al valor de la CBA son considerados indigentes o pobres extremos, ya que no logran cubrir la alimentación básica mensual.
La Canasta Básica Total (CBT) amplía ese universo al incorporar bienes y servicios esenciales como transporte, vestimenta, educación, salud y vivienda.
Por ello, los hogares cuyos ingresos no alcanzan el valor de la CBT son considerados pobres, aunque logren cubrir sus necesidades alimentarias.