El Dúo Garrido Soler regresa este fin de semana con una invitación que suena íntima y abierta a la vez: se presentarán junto a la flautista Aurélie Forges, como invitada, en una velada programada para el sábado a las 21 horas en La Ventolera (O´Higgins esquina Mitre). Un encuentro dispuesto para escuchar sin apuro, cuando la noche baja un tono y la música encuentra su propio pulso. Reservas al 387 546 2203.
La propuesta combina música latinoamericana de todos los tiempos y, como es costumbre del dúo, convoca tanto al recuerdo como a esas composiciones novedosas que no suelen ganar visibilidad en las plataformas. Así, cada función deviene una puerta entreabierta a los sonidos de esta tierra compartida: composiciones exquisitas interpretadas con solvencia por estos dos músicos, poemas y textos que intercalan sentido entre las piezas, y además, obras de autoría propia que vale la pena descubrir.
Entre canción y canción, la conversación marca el ritmo. Los artistas tienen la grata costumbre de detenerse a hablar con quienes asisten, contar el origen de cada obra, el tiempo en que fue escrita, las resonancias que la enlazan con la siguiente. Ese ir y venir arma un marco que excede el instante del aplauso y compone una experiencia cercana, de escucha atenta.
Josefina Soler y Osvaldo Garrido unieron talentos para dar cauce a una forma de estar en la música donde el tiempo corre distinto. Sin prisa, con un gesto que invita a contemplar el sonido como un bálsamo, su propuesta abre una pausa que ordena.
Se trata de un proyecto musical que comenzó de manera espontánea alrededor de 2017, con canciones compartidas en la intimidad del hogar; luego, casi sin proponérselo, llegaron las presentaciones en público. Desde entonces, “el recorrido se sostiene sin apuro, privilegiando la profundidad por sobre la cantidad y entendiendo la música como un modo de vida más que como un trabajo”, afirma la cantante, docente y multiinstrumentista Josefina Soler.
La propuesta del dúo se inscribe en la música popular de raíz folclórica argentina y latinoamericana. El repertorio recorre zambas, chacareras, chamamés, polcas y canciones de distintos puntos del continente —Brasil, Chile, Perú y México—, con especial atención a compositores y compositoras poco versionados, cuyas piezas conservan una rica trama poética y musical.
Lejos de la repetición mecánica, Garrido Soler entiende la tradición como un movimiento vivo. Cada versión busca respetar la esencia de la obra original y, al mismo tiempo, sumar arreglos vocales, matices y climas propios que proponen una relectura actual sin perder identidad.
Pero además, está la composición propia, aquella que nace directamente desde el corazón de este proyecto musical, que une los saberes de sus integrantes, arma desde cero, desarma y vuelve a armar hasta encontrar esa canción, con esos sonidos, melodías, ritmo, letras y el espíritu de la inspiración poética.
La posibilidad de encuentro no se agota en una noche: en su hogar montaron un taller de música cálido, abierto a personas de todas las edades, un espacio para aprender, practicar y compartir, donde la continuidad de la escucha se integra naturalmente a la vida cotidiana. Para más información comunicarse al 3874578742.