Una aparición que prometía ser un debate más dentro del espectáculo argentino terminó detonando un fuerte escándalo mediático y legal. El actor venezolano Fernando Carrillo, conocido por sus papeles en telenovelas de los años 90, lanzó una advertencia gravísima contra su exesposa, la actriz Catherine Fulop, durante el programa La mañana con Moria conducido por Moria Casán.
Lo que comenzó como una discusión con tintes políticos —Carrillo se alineó públicamente con el gobierno de Nicolás Maduro y cruzó opiniones con panelistas sobre Venezuela— derivó rápidamente en una amenaza que muchos calificaron como sextorsión.

En pleno aire, Carrillo respondió a comentarios de Fulop con una advertencia que dejó al estudio y a la audiencia en shock: “Puedo sacar unos videítos que tengo por allí para que deje de hablar de mí, bien o mal… Si vuelve a hablar de mí, voy a tener que publicarlos”, dijo, insinuando la existencia de material privado que podría difundir.
Aunque el actor intentó matizar luego que los videos “no eran comprometedores” y afirmó que “jamás los ha publicado”, especialistas en delitos digitales subrayaron que la amenaza de divulgar material íntimo sin el consentimiento de la otra parte ya configura un delito —la llamada sextorsión— y puede tener consecuencias legales graves, incluso si el contenido no llega a difundirse.
La reacción dentro del espectáculo no se hizo esperar
Voces como la de Sabrina Rojas definieron la actitud de Carrillo como “repudiable”, “siniestro” y un claro ejemplo de violencia mediática hacia las mujeres, reclamando además que este tipo de amenazas debería ser denunciado penalmente.
El conflicto personal entre Carrillo y Fulop tiene raíces de décadas: ambos estuvieron casados entre 1990 y 1994, una relación que en su momento fue muy mediática debido al perfil de ambos en las telenovelas latinoamericanas.

La polémica escaló aún más cuando Carrillo extendió sus ataques a otras figuras públicas, incluyendo al cantante José Luis “El Puma” Rodríguez, a quien instó a pedir disculpas por su postura política o arriesgarse a enfrentar también la difusión de material comprometedor.
Por ahora, Catherine Fulop no se ha expresado con detalle sobre la amenaza, pero la ola de repudio en redes sociales y entre especialistas legales plantea un horizonte de posibles denuncias judiciales por parte de la actriz, en un escenario donde la difusión de material íntimo sin consentimiento es cada vez más perseguida por la ley


