Once años después

Diego Mesaglio será operado del ojo que perdió en un accidente

Después de más de una década marcada por la incertidumbre, recibió una noticia que parecía improbable. No llegó con dramatismo ni grandes anuncios, sino a través de una comunicación breve, casi administrativa. Pero para el actor, esa llamada representó algo mucho más profundo: la posibilidad concreta de volver a ser operado del ojo que perdió tras un accidente doméstico ocurrido en 2014.

Por Redacción Gente de Salta

Diego mesaglio — (web)

El Hospital de Clínicas le informó que apareció una córnea compatible, un paso indispensable para avanzar con la cirugía en su ojo izquierdo. La noticia puso fin a once años de espera, trámites médicos y una larga permanencia en la lista del Incucai, un recorrido silencioso que Mesaglio transitó lejos de los escenarios que lo hicieron popular en ficciones como Chiquititas, Rebelde Way y Graduados.

El episodio que marcó un quiebre en su vida ocurrió en el baño de su casa. Una botella con alcohol etílico cayó desde una repisa y el líquido impactó directamente en su ojo. Lo que en un primer momento pareció un accidente doméstico grave derivó en una cadena de complicaciones médicas que concluyeron en la pérdida total de la visión. El actor ha señalado en distintas oportunidades que la atención inicial no fue la adecuada y que esa falla resultó determinante para el desenlace irreversible.

Desde entonces comenzó un proceso extenso y complejo, atravesado por tratamientos, consultas y cirugías fallidas. Durante años, la posibilidad de un trasplante de córnea permaneció en suspenso, condicionada por la disponibilidad de un donante compatible y por los tiempos del sistema de salud público.

La confirmación llegó tras más de nueve años en lista de espera y fue compartida por el propio Mesaglio en el programa Modo Zapping, del streaming de la TV Pública. Allí relató el instante exacto en el que escuchó la noticia: una llamada breve, sin solemnidad, pero cargada de un peso emocional inmenso para alguien que llevaba años aguardando esa oportunidad.

Las consecuencias del accidente no se limitaron al plano físico. Mesaglio debió abandonar proyectos laborales, perdió autonomía durante un largo período y enfrentó momentos de profundo desgaste emocional. El dolor persistente, los tratamientos intensivos y las dificultades para reinsertarse profesionalmente afectaron su vida cotidiana y su autoestima. En ese recorrido, destacó en reiteradas ocasiones el acompañamiento de su familia y amigos como un sostén fundamental.

Hoy, la posibilidad de la cirugía representa algo más que un avance médico. Para el actor, es la apertura de una nueva etapa, una señal concreta de esperanza después de años de adaptación forzada a una realidad que no eligió, pero que aprendió a enfrentar con entereza. Sin promesas grandilocuentes, la expectativa es clara: volver a intentar, una vez más, recuperar parte de lo que el accidente le arrebató.