Diego Peretti fue operado y le colocaron un stent

El actor de la obra El jefe del jefe fue intervenido en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires. El cardiólogo Mario Boskis explicó el procedimiento al que fue sometido el actor tras detectarse una obstrucción coronaria.

Por Redacción Gente de Salta

Diego Peretti — .

El actor Diego Peretti, de 63 años, fue sometido a una angioplastia con colocación de stent tras un control de rutina en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires. La intervención fue exitosa, recibió el alta médica y ya se encuentra en su casa, en proceso de recuperación.

Diego Peretti

La preocupación inicial se disparó cuando trascendió que Peretti había sido sometido a una intervención cardíaca para la colocación de un stent. El procedimiento, habitual en casos de cardiopatía isquémica, forma parte de la práctica clínica para restablecer el flujo sanguíneo en una arteria coronaria afectada. El actor, de 63 años, acudió al ICBA para un chequeo de rutina y, tras los estudios correspondientes, los médicos consideraron necesario realizar la angioplastia para prevenir cualquier complicación futura.

Peretti permaneció bajo observación las horas indicadas por protocolo y, tras recibir el alta médica, regresó a su casa para continuar con el reposo y los cuidados recomendados. El entorno del actor remarcó que el procedimiento se realizó de forma programada y que no se trató de una urgencia ni de un episodio inesperado, llevando tranquilidad tanto a colegas como a seguidores.

Tras el procedimiento, el cardiólogo Mario Boskis brindó detalles 

Este tipo de intervenciones se desarrollan muchas enfermedades coronarias. Según indicó, estas patologías suelen avanzar de forma progresiva y silenciosa. “Hay gente que no tiene ningún tipo de sintomatología y puede tener un problema en una arteria coronaria”, señaló, al describir la llamada cardiopatía isquémica.

En estos casos, las arterias que irrigan el corazón pueden obstruirse lentamente, reduciendo el flujo sanguíneo. El especialista comparó este proceso con “una cañería que se va tapando”. Incluso, advirtió que existen cuadros de “isquemia silente”, donde una persona puede presentar obstrucciones críticas —de hasta un 90%— sin experimentar dolor ni síntomas evidentes.

Por este motivo, Boskis remarcó la importancia de los estudios preventivos, especialmente los funcionales, como las pruebas de esfuerzo, que permiten detectar anomalías antes de que se produzcan complicaciones mayores.

En cuanto al procedimiento realizado a Peretti, el médico explicó que, tras detectar una obstrucción, se suele realizar una coronariografía, un estudio que permite visualizar el estado de las arterias coronarias. En muchos casos, durante esa misma intervención se lleva a cabo la angioplastia.

“Se ingresa con una especie de ‘cuerdita’ por una arteria del brazo o la pierna, se avanza hasta el corazón, se infla un balón para abrir la obstrucción y luego se coloca un stent para mantener la arteria abierta”, detalló. Este tipo de práctica es mínimamente invasiva y suele realizarse con el paciente despierto y bajo anestesia local.

La colocación de un stent permite restablecer el flujo sanguíneo y prevenir eventos más graves, como un infarto. En ese sentido, el especialista insistió en la importancia de los controles médicos periódicos. “Generalmente recomendamos el chequeo anual”, afirmó, aunque aclaró que ante cualquier síntoma la consulta debe ser inmediata.

El caso de Peretti vuelve a poner en foco la relevancia de la detección temprana en enfermedades cardiovasculares, muchas veces silenciosas, y el rol clave de la prevención para evitar complicaciones de mayor gravedad.