Ricardo Darín, con la serenidad que lo caracteriza, dejó caer una bomba que resonó en el universo de los fans de la ciencia ficción.
La adaptación de “El Eternauta”, la aclamada serie argentina de Netflix, podría no concluir con la segunda temporada inicialmente prevista.
La noticia, lanzada casi al pasar, dejó a muchos preguntándose sobre el futuro de esta épica producción.
El icónico actor argentino compartió esta información durante su participación en Otro día Perdido, el programa de entrevistas conducido por Mario Pergolini en El Trece.
Recordando el impacto global de la serie de ciencia ficción, Darín reflexionó sobre la magnitud del proyecto: “Cuando hicimos el trabajo vimos que era una cosa gorda, algo grande, sobre todo por lo que era la parafernalia. El nivel de producción y tecnológico era impresionante. La cabeza de Bruno [Stagnaro] y de los guionistas también. Ya palpitabas que no iba a ser una cosa que pasara desapercibida, pero de ahí a que se produzca el pelotazo ese no".
Sus palabras evocaban la imagen de un equipo inmerso en la creación de un universo complejo y ambicioso, conscientes de estar gestando algo especial.
“En España, a pesar de estar en el teatro y en la Gran Vía, te das cuenta de que se nutren mucho del turismo que pasa por el lugar y había gente de todos lados, y muchos hacían referencia a El Eternauta. En España pegó fuerte", sostuvo.
La serie, al parecer, había trascendido fronteras, dejando una huella imborrable en el público español y, presumiblemente, en muchos otros rincones del mundo.
Ricardo Darín y el futuro de El Eternauta
Cuando Pergolini indagó sobre sus proyectos para el año venidero, teniendo en cuenta su inminente debut como abuelo, Darín soltó la inesperada revelación sobre la serie de Netflix: “El año que viene lo tengo muy cubierto por El Eternauta y 2027 también porque no termina en la segunda temporada, aparentemente".
La noticia, aunque breve, abrió un abanico de posibilidades y especulaciones entre los seguidores de la serie.
Sin embargo, el actor se apresuró a matizar sus palabras, dejando claro que la decisión final no está en sus manos: "De todos modos se puede modificar porque no depende de mí“.
Un recordatorio de que, en el mundo del espectáculo, el destino de una producción puede ser tan impredecible como una tormenta de nieve tóxica.