Ellos se asustan, ellas invocan

El Halloween femenino como ritual de reconexión con lo sagrado cotidiano

De villanas a íconos, las brujas vuelven cada octubre para recordarnos que la espiritualidad femenina también puede tener forma de ritual, té y luna llena. Recomendaciones de libros y pelis.

Por Lucía Madiedo

Mujeres rituales — - (Web)

Cada octubre vemos la misma escena: películas de terror, slashers, el grito de Wilhelm y disfraces que, lejos de asustar, prefieren seducir. Es quizás la forma más comercial y ruidosa de esta fiesta importada. 

Sin embargo, para algunos es más que calabazas de plástico: es la víspera de Todos los Santos. Y mientras unos planean maratones de El exorcista, otras aprovechan la excusa para prender una vela y sacar la taza de porcelana heredada de esa abuela que conocía el uso de cada hierba del jardín. 


Michael Myers personaje ficticio de  John Carpenter y Debra Hill

Tal vez porque fueron mujeres las que ardieron en la hoguera acusadas de brujería —o tal vez ardieron por esto mismo— lo cierto es que, en medio de la vorágine moderna, la tecnología y los efectos especiales, hoy es innegable la atracción que muchas mujeres sienten por eso que, a falta de mejor palabra, seguimos llamando “magia”. Y no se trata de buscar demonios, ni de volar como Anya Taylor-Joy en The witch, ni de tener conversaciones con otros planos. Pareciera que la naturaleza nos hablara y cada tanto necesitáramos sentir tierra fértil bajo los pies y bañarnos a la luz de la luna.

Esa pulsión hacia explorar lo inexplorado, hacia conectarse con elementos terrenales sin procesar, es lo que a muchas les ha valido la etiqueta de bruja. Antes, un estigma, hoy un estandarte. 

Claro que la figura de la bruja varía de cultura en cultura y ha ido cambiando con el tiempo. Pero hoy podemos decir que existe una versión más bien global, moderna. La nueva bruja no lleva sombrero puntiagudo ni viaja en escoba, sino que es doméstica y sobre todo sabe de su propio poder femenino y renunció al miedo para vivirlo.

Anya Taylor-Joy en The Witch

Según la investigadora Muirin Goulding, cada generación de mujeres reimagina a la bruja según sus necesidades: de villana a ícono, de exiliada a influencer —TikTok está repleto de brujitas compartiendo su arte en #WitchTok. Hoy su poder ya no asusta: se vende en frascos de cristal y se practica con una vela en la mesita de luz.

Por supuesto, hay quienes viven la brujería como una práctica espiritual y otras que apenas prenden una vela y tiran una carta, pero todas participamos —conscientes o no— de esta comunidad tácita que nos hermana y en la que todas, sin distinciones, nos sentimos parte de algo cuando vemos Practical magic.

Pero, como dije antes, hoy entendemos la “magia” como algo menos espectacular. Lo sagrado femenino se manifiesta en los gestos más simples. Lo que antes fue hechicería hoy es una forma de oración. 

Como escribió la teóloga Carol P. Christ, los rituales femeninos —encender una vela, mirar la luna, seguir el ritmo de las estaciones— son recordatorios de que “somos parte de la naturaleza, que dependemos de ella y participamos en sus ciclos de crecimiento, muerte y renovación”.

Practical Magic -  basada en la novela de Alice Hoffman, dirigida por Griffin Dunne y protagonizada por Sandra Bullock y Nicole Kidman.

Dicen por ahí que, durante la luna llena y fechas como Halloween, la brecha entre lo mágico y lo terrenal se acorta. No está científicamente comprobado, y sin embargo la creencia persiste. Para los hombres, una oportunidad de vivir adrenalina, enfrentar la oscuridad y demostrar su valor; para las mujeres, de quitarse los zapatos en el jardín y respirar al compás de los grillos nocturnos. 

Quizás por eso, cada 31 de octubre, más que miedo sentimos calma. No estamos invocando espíritus; estamos recordando el nuestro.

Lecturas recomendada para las brujas modernas:

Las mujeres Weyward — Emilia Hart

No te enamores de Rosa Santos — Nina Moreno

El descubrimiento de las brujas — Deborah Harkness 

Maratón para brujas cinéfilas:

Practical Magic 

 

The Witch 

 

The Craft 

The Butcher’s Wife 

Chocolat 

(Velas, mantita y algo rico para acompañar: conjuro garantizado.)