El clásico festival organizado por la municipalidad de El Carril este año no se llevará a cabo y la decisión despertó distintas reacciones en las redes sociales, tanto en apoyo como en contra. Pero esta medida adoptada por el intendente Efraín Orosco está dentro de la bajada de línea del Gobierno, pidiendo austeridad ante la disminución de fondos recibidos por Nación.
Orosco argumentó que la cancelación de El Carrileñazo responde al contexto económico actual y a la necesidad de redirigir los recursos públicos a otras áreas que lo necesitan y son más urgentes.

Cabe mencionar que El Carrileñazo ya venía flaqueando en años anteriores en cuanto al marco de público y también en lo organizativo. En 2025 la organización estuvo a cargo de la Agrupación de Gauchos Coronel Luis Burela de El Carril y hasta el día de hoy se espera la rendición de cuentas de ese evento.
Por otro lado, la suspensión del festival representa un cambio significativo en la agenda cultural de Salta, ya que El Carrileñazo ocupó por años un lugar en el mes de mayo, convocando a vecinos y público de distintos puntos de Salta.
Decisión y fondos
En contrapartida a la decisión de Orosco, semanas atrás en Pichanal se llevó a cabo el tradicional festival en honor a San Jorge y el aniversario de la localidad.
Esta fiesta cuenta con la particularidad que es con entrada libre y gratuita, a lo que se sumó este año que no se le cobró nada a los comerciantes que decidieron vender comida o bebida en el predio del festival.

La realización de este evento fue defendida a capa y espada por el intendente Julio Jalit, quien además se mostró molesto en su momento por el "excesivo control" policial y tributario. Y hasta llegó a decir que él mismo se iba a hacer cargo de pagar las multas que se le hagan a los comerciantes, porque esa fiesta “es de todos”.
Sin embargo, este contraste entre las posturas adoptadas por los intendentes de El Carril y Pichanal abre la incógnita sobre la cantidad de fondos que reciben estos municipios. Porque mientras uno decide ser austero y redireccionar a áreas más urgentes, otro se jacta de poder celebrar al pueblo "porque se lo merece".
