El actor venezolano Fernando Carrillo reveló que mantuvo una relación amorosa de tres años con Delcy Rodríguez, actual presidenta interina de Venezuela. “Fue el gran amor de mi vida”, expresó en una entrevista radial que rápidamente generó repercusión política y mediática.
En ese contexto, también negó que Rodríguez haya traicionado a Nicolás Maduro antes de su captura y defendió su lealtad al chavismo.
Carrillo, de 60 años y radicado en México, contó que conoció profundamente a Rodríguez y que el vínculo sentimental marcó su vida. “La conozco muy bien, fue mi pareja, no hubo traición”, afirmó, en respuesta a versiones que circularon tras la asunción de la dirigente como presidenta interina.
En la misma línea, destacó sus cualidades personales y políticas: “Es la mujer más inteligente que conocí. A esta edad puedo decir que fue el gran amor de mi vida”, sostuvo, y remarcó su forma de actuar, su compromiso con su entorno y su rol en la política internacional.
La defensa política de Delcy Rodríguez
Además de la confesión íntima, Carrillo fue enfático al rechazar cualquier ruptura interna dentro del chavismo. Negó que Rodríguez haya favorecido intereses de Estados Unidos o que haya maniobrado para desplazar a Maduro del poder. “No he conocido a una mujer más leal, más fiel y más valiente”, aseguró más tarde en otra entrevista televisiva.
Rodríguez asumió como presidenta interina tras la captura de Maduro, en un escenario de fuerte tensión institucional y con un futuro político todavía incierto. Mientras tanto, Carrillo insistió en que la dirigente actuará en función de resolver la crisis que atraviesa Venezuela y pidió esperar el desarrollo de los acontecimientos.
El actor mantiene además un vínculo histórico con la Argentina: estuvo casado con la actriz Catherine Fulop entre 1988 y 1994 y visitó el país en reiteradas oportunidades por motivos laborales.
Carrillo y su matrimonio con Catherine Fulop
Fernando Carrillo y Catherine Fulop fueron una de las parejas más recordadas de las telenovelas venezolanas de fines de los años 80 y comienzos de los 90. El éxito de Abigail los catapultó a la fama y los llevó al matrimonio, aunque la relación terminó en medio de escándalos e infidelidades, incluida una confesada por el propio Carrillo el mismo día de su boda civil.
A pesar de ese final, ambos continuaron sus caminos: Fulop rehízo su vida junto a Osvaldo Sabatini, mientras Carrillo transitó una carrera marcada por la exposición mediática y definiciones políticas que hoy lo mantienen en el centro del debate.