El reciente estreno de The Stringer en Netflix desató un intenso debate en círculos periodísticos y fotográficos. El filme, que llega en paralelo a lanzamientos más masivos de la plataforma, indaga en una vieja polémica que vuelve a cobrar fuerza: quién tomó realmente la célebre foto de la niña del napalm durante la guerra de Vietnam.
A partir del segundo tramo del documental, los directores revelan la hipótesis central de su investigación, que el autor de la imagen no habría sido Nick Ut, fotógrafo de la agencia Associated Press y ganador del Pulitzer por esa cobertura, sino un reportero local. Ese tipo de colaborador era conocido como stringer, trabajadores freelance que vendían material a las grandes agencias sin integrar sus planteles estables.
La pieza se apoya en testimonios, archivos y entrevistas que cuestionan la versión consolidada durante más de cinco décadas. Ut, hoy una figura respetada en el fotoperiodismo internacional, negó inmediatamente las acusaciones. En la misma línea, la agencia AFP salió en su defensa, mientras varios colegas denunciaron que el documental responde a viejas disputas internas del mundo editorial.
La controversia escaló aún más cuando, poco después de la presentación del filme, la organización World Press Photo retiró de sus registros la autoría de Ut. La decisión afectó directamente uno de los reconocimientos más importantes de su carrera: el World Press Photo of the Year de 1973, otorgado precisamente por esa imagen icónica.
Con dos versiones enfrentadas y una investigación que promete ser exhaustiva, The Stringer se instala como un relato que incomoda y reabre heridas de la historia del fotoperiodismo. Para quienes deseen formarse una opinión propia, el documental ya está disponible en la plataforma.