“Le pido disculpas, pero el teatro es mi prioridad”

El actor explicó por qué volverá a ausentarse de Otro día perdido tras las críticas al aire de Mario Pergolini y dejó en claro que su prioridad sigue siendo el teatro y su protagónico en Charlie y la Fábrica de Chocolate.

Por Redacción Gente de Salta

Rada — .

La dinámica ya parece parte fija del programa. Cada vez que Agustín Aristarán anuncia una ausencia en Otro día perdido, Mario Pergolini aprovecha para pasarle factura al aire, mezclando humor, ironía y algo de fastidio real. Pero esta vez, detrás del intercambio televisivo, hubo una explicación mucho más profunda del actor sobre su vínculo con el teatro y las prioridades que eligió para su carrera.

Todo comenzó cuando Soy Rada confirmó que volverá a ausentarse algunos días del ciclo debido al próximo estreno de Charlie y la Fábrica de Chocolate, obra en la que interpretará a Willy Wonka y que tendrá una intensa agenda de funciones, especialmente durante las vacaciones de invierno.

“¿Y cómo vas a hacer cuando tengas tres funciones?”, le preguntó Pergolini durante el programa. Lejos de esquivar el tema, Rada respondió con sinceridad y un tono desafiante: “Yo te avisé, ¿te acordás?”.

Mario aseguró no recordar ningún aviso previo y redobló la apuesta con una frase que despertó risas en el estudio: “¿Y qué me importa? Contame a mí lo que me tenés que avisar”.

La conversación continuó entre bromas y pases de factura. Rada intentó bajar la tensión explicando que serían pocos días: “Hay unos días, señor Mario, que no voy a venir a trabajar. Pero muy poquitos”. Cuando Pergolini preguntó cuánto tiempo sería exactamente, el actor terminó admitiendo: “Una semana”.

Fue entonces cuando el conductor recordó otra ausencia anterior y lanzó una ironía que rápidamente se volvió viral: “La otra vez nos encajó un pibito”, dijo, en referencia al reemplazo que había dejado Rada en otra oportunidad.

Rada

Lejos de esquivar el comentario, el actor defendió su postura y explicó que todo responde a compromisos asumidos antes del programa. “Es esto como que yo tengo una enfermedad preexistente. Yo ya venía con Wonka acá”, sostuvo, intentando dejar en claro que el proyecto teatral ya estaba pautado desde hacía tiempo.

Pergolini respondió marcando diferencias con su propia trayectoria: “Yo generalmente no falté, levanté los programas”. Pero Rada no dudó en devolverle la pelota: “Bueno, está bien, pero usted es el que conduce”.

La frase desató carcajadas en el estudio y hasta el propio Pergolini terminó riéndose, aunque sorprendido por la reacción del público: “Qué jodidos son todos ustedes, son rarísimos. Se ríen de lo que no hay que reírse”.

Más allá del intercambio televisivo, el actor aprovechó el momento para agradecer tanto a los guionistas del programa —que deben reorganizar cada emisión cuando él no está— como al propio Pergolini por adaptar horarios de grabación para facilitarle la agenda teatral.

Me honra mucho que Mario cambie el horario de grabación y que me permita estos días no venir”, expresó.

Sin embargo, el momento más sincero llegó cuando explicó por qué el teatro ocupa un lugar central en su vida profesional. Rada dejó en claro que toda su exposición pública tiene un único objetivo: llevar público a las salas.

Todo lo que yo hago alrededor del teatro es para que la gente venga a verme al teatro”, afirmó. “Me inmolé en las redes sociales gritando como un loco. Todo era para que alguno diga: ‘A ver este chabón en las redes qué hace en el teatro’”.

Para el artista, el escenario sigue siendo el espacio donde realmente siente que puede expresarse plenamente. “Lo que hago en el teatro es lo único en lo que siento que dejo el alma”, aseguró.

Aunque aclaró que también disfruta y se compromete con Otro día perdido, remarcó que el musical ya formaba parte de su agenda mucho antes de sumarse al ciclo televisivo.

Que yo iba a ser Willy Wonka lo sabía antes de que exista Otro día perdido”, explicó. Y agregó que tanto Pergolini como toda la producción estaban al tanto desde el comienzo.

Así, entre chicanas, risas y pases de factura, el cruce dejó algo más que un momento televisivo viral: mostró el fuerte vínculo de Soy Rada con el teatro y la decisión de priorizar el escenario incluso en medio de uno de sus momentos de mayor exposición mediática.