En la ceremonia anual de los Premios Gardel organizada por la Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (CAPIF), un nombre concentró la atención de la industria musical: Milo J. Con apenas 19 años, el cantante se alzó con el Gardel de Oro, el galardón de mayor jerarquía de la noche y con una serie de premios que incluyeron Canción del año, Mejor álbum conceptual y Mejor canción urbana, además de Álbum del año por La vida era más corta. Ningún músico tan joven había alcanzado antes esa distinción.
Lejos de la solemnidad protocolar que suele acompañar a quienes reciben reconocimientos de esta magnitud, Milo J habló con los medios con una franqueza desarmante. “Felicidad, estoy un poco extasiado, francamente, pero extasiado bien”, dijo al recibir la estatuilla. Luego agregó: “Fue una noche hermosa. Creo que lo que más disfruté fue, más allá de lo que gané, vivirlo con mi familia, porque pude traer a toda mi familia, a todo el equipo por suerte”. En los intervalos de la gala, según relató, se escabullía entre bastidores para saludar a sus seres queridos, ubicados detrás del escenario. “Creo que nunca voy a terminar de ser consciente de esto, la verdad, pero eso es lindo, porque me sigo sorprendiendo”, concluyó.
El disco que lo catapultó al centro de la escena está compuesto por 15 canciones que trazan un arco ambicioso entre el folklore, el tango y la música urbana. Las colaboraciones son su columna vertebral: participan los hermanos Carabajal y de manera póstuma Mercedes Sosa, junto a Trueno y Soledad Pastorutti. El legendario Silvio Rodríguez, referente de la trova cubana, aporta una dimensión continental a la obra, mientras que voces como las de Paula Prieto, la chilena AKRIILA y Radamel completan un mapa de sonoridades que cruza generaciones y geografías.

La vida era más corta propone, según los propios materiales de prensa del artista, un viaje que recorre bandoneones, cánticos originarios y estéticas contemporáneas sin caer en la reproducción folclórica convencional. Una apuesta que la industria, esta vez, validó sin reservas.