El mundo de la cultura argentina está de luto. A los 92 años murió Elba "Chunchuna" Villafañe, una de las personalidades más destacadas del espectáculo nacional, cuya trayectoria trascendió ampliamente las fronteras de la actuación para convertirse en un símbolo de elegancia, compromiso social y vocación artística.
La noticia fue confirmada por su hija, la reconocida cantante y actriz Juana Molina, quien compartió un emotivo mensaje en sus redes sociales para despedir a su madre.
"Amigos, murió mi querida mamita. Era algo que esperaba y temía. Sucedió esta madrugada", escribió. Más adelante, expresó el profundo dolor que atraviesa la familia: "Cuando volví a su casa y vi su cama vacía me di cuenta de que la voy a extrañar mucho. Esa ausencia inmensa".
Conmovida por la pérdida, Molina también anunció la suspensión de uno de sus espectáculos programados para los próximos días, al considerar que necesitaba atravesar este momento junto a su familia.
Nacida como Elba Villafañe, pero conocida por todos como Chunchuna, fue mucho más que una actriz. En las décadas del 60 y 70 se convirtió en una de las modelos más importantes de la Argentina, transformándose en un verdadero ícono de belleza y sofisticación. Su presencia en campañas publicitarias y revistas la llevó rápidamente a convertirse en una de las mujeres más reconocidas del país.
Sin embargo, lejos de conformarse con la fama, decidió perfeccionarse como intérprete. Estudió actuación con el maestro Agustín Alezzo y construyó una sólida carrera en cine, televisión y teatro.
En la pantalla chica participó de exitosos ciclos que marcaron distintas generaciones de argentinos. Su talento quedó plasmado en producciones como "Atreverse", "Alta Comedia", "Tratame Bien", "El teatro de Jorge Salcedo" y "Mujeres Asesinas", una de las ficciones más emblemáticas de la televisión argentina.
En el cine también dejó una huella imborrable. Formó parte del elenco de "La historia oficial", la película dirigida por Luis Puenzo que ganó el Oscar a Mejor Película Extranjera en 1986 y que se convirtió en una obra fundamental para comprender la historia reciente del país. Su actuación le valió el reconocimiento de la crítica y una nominación al prestigioso Premio Cóndor de Plata.
Además, trabajó en películas destacadas como "Los hijos de Fierro", "No toquen a la nena", "Un guapo del 900" y "Vidas privadas", consolidando una carrera artística atravesada por la calidad y la versatilidad.
Sobre los escenarios teatrales brilló en obras como "Ricardo III", "Cartas de amor", "Acaloradas" y "Días felices", demostrando una vez más su capacidad para moverse con solvencia entre distintos géneros y formatos.
De musa de la moda argentina a referente cultural y social: una vida marcada por el arte, la sensibilidad y el compromiso con los más vulnerables
Pero Chunchuna Villafañe también construyó una historia lejos de los reflectores. Arquitecta de profesión, desarrolló una intensa labor social junto al padre Carlos Mugica en la Villa 31 de Retiro, participando en proyectos destinados a mejorar las condiciones de vida de los sectores más vulnerables.
Ese compromiso con la realidad social y política del país la llevó incluso a integrar la histórica comitiva que acompañó a Juan Domingo Perón durante su regreso a la Argentina en 1972, un acontecimiento que marcó una etapa clave de la vida política nacional.
Su trayectoria fue reconocida en numerosas oportunidades. En 2014 recibió el Premio Podestá a la Trayectoria Honorable, otorgado por la Asociación Argentina de Actores y el Senado de la Nación, una distinción reservada para las figuras más destacadas del arte argentino.
La Asociación Argentina de Actores la recordó como una mujer que supo destacarse tanto por su talento artístico como por su compromiso humano, resaltando su aporte a la cultura nacional durante más de seis décadas.
Con su partida se va una figura irrepetible, una mujer que atravesó generaciones y que logró combinar arte, sensibilidad social y una profunda vocación por la transformación de la realidad. Chunchuna Villafañe deja un legado que excede los escenarios y las cámaras: el de una artista comprometida con su tiempo, cuya historia quedará para siempre ligada a algunos de los capítulos más importantes de la cultura argentina.