El 30 de abril, Milo J se sentó frente al escritorio más famoso de la música global con un mate en la mano y una murga uruguaya a sus espaldas. Con 19 años, se convirtió en el argentino más joven en participar en el Tiny Desk Concert de NPR. Lo que la mayoría del público internacional no supo es que el hombre que organizó musicalmente esa presentación nació en Rosario de Lerma, Salta.
Lautaro Fernández, criado en Campo Quijano y formado en Córdoba, tuvo un rol central como director musical de la banda. Su participación marcó un hecho inédito: es el primer músico de su provincia en presentarse en un Tiny Desk. La carrera de Fernández se construyó en el circuito del folklore nacional. Integró las bandas de Soledad Pastorutti, Los Nocheros y Los Tekis, recorriendo los principales escenarios del país.
El vínculo con Milo J nació de manera orgánica. Fue en un encuentro impulsado por Soledad Pastorutti, cuando el joven artista interpretó una zamba de Horacio Guarany, que los caminos se cruzaron. Desde allí, la conexión artística creció hasta desembocar en el rol que hoy ocupa Lautaro como director musical.
La presentación abrió con “Recordé” y la inédita “Cuestiones”, y avanzó por “Solifican12”, “Bajo de la Piel” y “Niño”, mostrando géneros como chacarera, chamamé y zamba en una lectura contemporánea. El escritorio no fue decoración. Sobre él se acumularon un banderín del Club Deportivo Morón, mate y termo, un pañuelo de Abuelas de Plaza de Mayo, una muñeca con la inscripción “Nunca Más”, la bandera argentina, el Martín Fierro, una revista de Mercedes Sosa, un vinilo de Horacio Guarany y una chapa alusiva a las Islas Malvinas. El poncho entregado por Soledad Pastorutti en el Festival de Cosquín completó la escena.
El momento y el contexto
Milo J llega al Tiny Desk con 18 nominaciones a los Premios Gardel 2026, récord en la industria local. Su nombre real es Camilo Joaquín Villarruel, nació en Morón en 2006 y se convirtió en fenómeno a partir de “Milagrosa”, canción que explotó en redes sociales.