Concierto de folclore latinoamericano

Se presenta el Dúo Garrido Soler: La música como resistencia

Desde un taller convertido en espacio de creación sonora, el dúo desarrolla una propuesta musical que dialoga con la tradición sin repetirla, apuesta a lo acústico y entiende la canción como un organismo vivo. Este viernes en Vaqueros.

Por María Fernanda Navarro de Haz

Este viernes a las 21 en La Salteñería, en la presentación del libro de poemas del escritor Carlos Müller, será una cita imperdible en zona norte con el Dúo Garrido Soler, para cerrar el año con buena música, con poesía y un tiempo ameno compartido entre quienes eligen la cultura para distender y disfrutar.

En este contexto, nos metemos en la historia de Josefina Soler y Osvaldo Garrido que unieron sus talentos para desarrollar una propuesta diferente. Es que hay lugares donde el tiempo parece transcurrir de otra manera. En este taller, cargado de historia, la música ocupa un lugar central como práctica cotidiana y forma de pensamiento. Entre instrumentos, voces y silencios, se construye un modo de hacer canción que se aleja de la urgencia y del mandato productivo.

Si bien el espacio también alberga muestras de artes visuales, las de Osvaldo Garrido (Riga) que se constituyen como una buena propuesta de regalos para fin de año; el foco esta vez está en la música, que aparece como eje articulador: Un punto de encuentro donde se cruzan la escucha, la memoria y la transmisión. Cada canción es trabajada con paciencia, entendida no como un producto sino como un proceso que se transforma con el tiempo.

Dúo Garrido Soler - (Foto: Javier Corbalán)

En ese mismo ámbito nace y se desarrolla el Dúo Garrido Soler, un proyecto musical que comenzó de manera espontánea alrededor de 2017. Primero fueron canciones compartidas en la intimidad del hogar; luego, casi sin proponérselo, llegaron las presentaciones en público. Desde entonces, “el recorrido se sostiene sin apuro, privilegiando la profundidad por sobre la cantidad y entendiendo la música como un modo de vida más que como un trabajo”, afirma la cantante, docente y multiinstrumentista Josefina Soler.

La propuesta del dúo se inscribe en la música popular de raíz folclórica argentina y latinoamericana. El repertorio recorre zambas, chacareras, chamamés, polcas y canciones de distintos puntos del continente, incluyendo obras de Brasil, Chile, Perú y México. Muchas de ellas pertenecen a compositores y compositoras poco versionados, cuyas canciones conservan una fuerte riqueza poética y musical.

Lejos de la repetición mecánica, Garrido Soler entiende la tradición como un movimiento vivo. Cada versión busca respetar la esencia de la obra original, pero sumando arreglos vocales y climas propios, que permitan una relectura actual sin perder identidad.

Para la pareja de artistas, la tradición no es repetición sino transmisión viva. Una canción nunca está definitivamente cerrada: siempre puede transformarse, crecer o resignificarse. Por eso el repertorio cambia lentamente, incorporando nuevos temas sólo cuando encuentran una forma que resulte auténtica y placentera.

Esta mirada atraviesa también su manera de enseñar música. La escucha atenta, el trabajo sobre la poética, que no es menor porque las letras son las que sostienen la historia que se cuenta, los valores que se imprimen y el mensaje que se quiere dejar trascender como influencia; y el respeto por los tiempos del proceso creativo. Son pilares fundamentales de su práctica artística.

Dúo Garrido Soler  - (Foto: Javier Corbalán)

El trabajo como docentes y talleristas completa el círculo musical. En el taller se componen canciones de manera colectiva, a partir de ideas que surgen en el momento y se transforman en letras y melodías compartidas. El aprendizaje musical se da desde la experiencia: La métrica, la rima, la melodía y la armonía aparecen como herramientas al servicio de la expresión y no como fines en sí mismos. Allí se aprende poesía, métrica, rima y escucha, pero también otra forma de vincularse con el arte: Menos mercantil y más comunitaria.

En tiempos de consumo rápido y propuestas repetitivas, el Dúo Garrido Soler apuesta a una música que exige escucha, sensibilidad y reflexión.

Una forma de resistencia silenciosa que reivindica la canción como espacio de encuentro, memoria y humanidad, y que encuentra en lo acústico y en la raíz folclórica un camino para seguir diciendo, cantando y transmitiendo.

Además de la posibilidad de escucharlos en vivo este miércoles y viernes, el 2026 será oportunidad para asistir a los talleres, aprender y, por qué no, convertirse en parte de la historia de este taller que se erige como estandarte de la resistencia cultural, desde un pequeño espacio verde y sonoro por naturaleza.