Diecisiete años después de los hechos narrados en Dune: Parte Dos, Paul Atreides ya no es el líder ascendente que consolidó su poder en el desierto de Arrakis. El nuevo tráiler de Dune: Parte Tres, presentado por Denis Villeneuve en un evento simultáneo de Imax en Los Ángeles, Londres, Berlín, Toronto, Ciudad de México y Abu Dabi, lo muestra como un emperador marcado por la violencia desatada tras su acceso al poder.
La película, que llegará a los cines el 18 de diciembre, adapta elementos de la segunda novela de Frank Herbert y vuelve a reunir a Timothée Chalamet, Zendaya, Florence Pugh, Javier Bardem y Anya Taylor-Joy, con las incorporaciones de Robert Pattinson e Isaach de Bankolé.
El fragmento difundido expone la fractura entre Paul y Chani desde el primer instante: Zendaya, en su papel, le reprocha haber roto la promesa de no gobernar en su nombre, mientras Duncan Idaho interpretado por Jason Momoa le recuerda que el Lisan al-Gaib conquistó la galaxia y destruyó miles de mundos. El propio Idaho, resucitado como ghola y con una supuesta oferta de paz que en realidad busca acabar con el emperador, resume el juicio sobre Paul con una frase breve: cree que está "muy por encima de la redención".

El antagonista de esta entrega también queda definido en el avance. Robert Pattinson da vida a Scytale, un cambiapieles que propone atacar el núcleo del poder imperial y habla sin rodeos de un cambio de régimen, expresión que la princesa Irulan interpreta como una sentencia de muerte para Paul. El personaje de Florence Pugh responde de inmediato calificando la idea de un error fatal para todos.
El material incluye además una imagen de Anya Taylor-Joy como Alia Atreides, cubierta de sangre, y a los gemelos de Paul y Chani en brazos de sus padres. El cierre queda para Chani, que invoca a un gusano de arena antes de lanzarse contra un enemigo fuera de cuadro.

Una advertencia sobre el poder
Villeneuve ya había anticipado que esta tercera parte cambia de registro: si la primera entrega era contemplativa y la segunda funcionaba como una película bélica, esta será más tensa y cargada de acción, además de la más personal de la saga por el peso de la relación entre Paul y Chani.
Timothée Chalamet vinculó ese giro con el sentido original de la novela de Herbert, que según explicó tras la presentación funciona como una advertencia sobre la influencia corruptora del poder y sobre lo que ocurre cuando la sociedad sigue ciegamente a líderes carismáticos. El actor también remarcó el peso narrativo de Zendaya en esta etapa de la historia y señaló que Villeneuve tomó aquí algunas de sus decisiones creativas más libres para conectar las distintas líneas argumentales.

Las dos primeras películas de la saga acumulan 1.120 millones de dólares en taquilla mundial y ocho premios Oscar sobre 15 nominaciones. Warner Bros. y Legendary ya habían activado la campaña de esta última entrega con nueve carteles de personajes, entre ellos el de Isaach de Bankolé como Farok. El rodaje, realizado en parte con cámaras Imax, se completó el verano pasado, en paralelo a la expansión del universo de Dune con la precuela televisiva Dune: La profecía, ambientada diez mil años antes del ascenso de Paul Atreides