El actor estadounidense Willem Dafoe desembarcará en Buenos Aires para participar de una proyección especial en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), en un evento que cruza cine de autor, producción internacional y una mirada singular sobre la decadencia y la memoria.
La visita está ligada a la presentación de The Souffleur, la nueva película del director argentino Gastón Solnicki, que tendrá una función especial el próximo 31 de enero en la sala del museo. El film, una coproducción internacional, se estrenará formalmente durante el mes de febrero como parte de la programación del MALBA Cine.
Dafoe, uno de los intérpretes más versátiles y respetados del cine contemporáneo, encarna a Lucius Glanz, el veterano director de un histórico hotel vienés que enfrenta la pérdida del mundo que construyó durante décadas. El personaje inicia una silenciosa pero obsesiva venganza personal al descubrir que el nuevo propietario del edificio planea demolerlo para levantar una estructura completamente distinta.
La película, según la sinopsis difundida por una publicación estadounidense, se interna en una progresiva espiral de paranoia: a medida que el protagonista se desmorona emocionalmente, el entorno comienza a reflejar su colapso. Las tuberías se atascan, los relojes pierden su ritmo y los famosos soufflés del hotel símbolo de un orden que se resiste a desaparecer dejan de subir.
Solnicki, conocido por su cine de observación y su estética rigurosa, vuelve a explorar temas recurrentes en su obra: el paso del tiempo, la fragilidad de los espacios y la tensión entre lo viejo y lo nuevo. En The Souffleur, esa mirada se articula a través de una fábula íntima que combina humor seco, melancolía y una crítica velada al avance implacable de la lógica inmobiliaria.
El elenco se completa con Lilly Lindner, Stéphanie Argerich, Claus Philipp y la participación del propio Solnicki, en una producción que transita los bordes entre la ficción clásica y el cine experimental.
La presencia de Dafoe en Buenos Aires refuerza el perfil internacional del proyecto y consolida al MALBA como un punto de encuentro para estrenos de cine de autor que dialogan con la escena cultural global. La función del 31 de enero promete convertirse en uno de los eventos cinematográficos destacados del verano porteño.