La diputada de la Knesset Naama Lazimi y otros parlamentarios de la oposición han lanzado acusaciones públicas y enérgicas contra el primer ministro Benjamin Netanyahu, responsabilizándole política y moralmente por la catástrofe del 7 de octubre de 2023 y por presuntos lazos financieros o estratégicos que, según sus críticos, habrían beneficiado a Hamás. Cuáles son las principales acusaciones, el contexto y el estado público de las investigaciones.
1) Acusación central: negligencia y “orden de no intervenir”
Naama Lazimi ha afirmado en debates de la Knesset y en redes sociales que Netanyahu incumplió protocolos de seguridad, que ignoró advertencias y —según dijo literalmente en un momento— que se le puede acusar por “los acontecimientos del 7 de octubre”. En el debate parlamentario del 10 de noviembre de 2025 la oposición volvió a exigir una investigación pública y Lazimi y otros legisladores apuntaron directamente a la responsabilidad política del primer ministro por las fallas que permitieron el avance de los atacantes y las horas de impunidad que sufrieron civiles. Estas declaraciones funcionan como una acusación política de negligencia grave.

Otros puntos:
2) Bloqueo o rechazo de una comisión estatal de investigación
3) Acusaciones sobre vínculos financieros y la llamada “Qatargate”
4) Hechos operativos denunciados por la oposición

Resumen / Estado de la evidencia
- Lo probado públicamente: hay investigaciones en curso sobre la conducta de asesores del primer ministro y sobre filtraciones/pagos (caso Qatargate); existen reportes y testimonios sobre fallas de seguridad del 7-O.
- Lo alegado en la Knesset: Lazimi y otros acusan a Netanyahu de ordenar o permitir la inacción y de bloquear una investigación estatal; lo califican como negligencia política grave y, en el discurso opositor, como traición. Estas son acusaciones políticas expresadas públicamente en el parlamento y en redes.
- Lo no probado (hasta ahora): que Netanyahu financiara directamente a Hamás. Hay indicios sobre pagos a asesores y sobre conexiones con Qatar (un actor regional que ha tenido relación con Hamás), pero la afirmación de financiamiento directo sigue sin sentencia judicial que la corroborе.

