Poco duró la tregua que el expresidente estadounidense Donald Trump había celebrado como un “logro histórico” hace poco más de dos semanas. La Franja de Gaza volvió a ser escenario de ataques aéreos, bombardeos y denuncias cruzadas entre Israel y Hamas, lo que marca un nuevo quiebre en el frágil alto al fuego alcanzado tras meses de enfrentamientos.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció el martes por la noche que ordenó al ejército realizar “ataques inmediatos y poderosos” en Gaza, luego de lo que Israel calificó como violaciones del alto al fuego por parte de Hamas. Según explicó en un comunicado, la decisión fue adoptada tras consultas de seguridad con altos mandos militares.
Horas antes, la Radio estatal del Ejército de Israel había informado que fuerzas israelíes dispararon artillería contra la ciudad de Rafah, en el sur de Gaza, después de que combatientes de Hamas atacaran a soldados israelíes con armas antitanque y disparos de francotiradores.
El hecho ocurrió mientras ambas partes se culpan mutuamente por la recuperación de los cuerpos de rehenes israelíes en territorio gazatí. Israel sostuvo que los restos entregados por Hamas el lunes correspondían a partes de un cuerpo ya recuperado hace dos años, mientras que una fuente del grupo palestino acusó a Israel de bloquear el ingreso de equipos del Comité Internacional de la Cruz Roja para continuar la búsqueda de cautivos.
Por su parte, las Brigadas Al-Qassam, brazo armado de Hamas, anunciaron que pospusieron la entrega del cuerpo de un rehén israelí, alegando que Israel violó el acuerdo de cese al fuego. En un comunicado, señalaron que sus combatientes habían encontrado el cuerpo en un túnel del sur de Gaza y advirtieron que “cualquier escalada israelí obstaculizará las operaciones de búsqueda y excavación en curso”.
Ataques con víctimas civiles y nuevas denuncias
Pese al alto al fuego formalmente vigente, al menos siete palestinos, incluidos niños y un bebé, murieron y otros cuatro resultaron heridos la noche del martes en ataques aéreos israelíes, según informó la Defensa Civil Palestina.
El portavoz de las autoridades de Gaza, Mahmoud Basal, precisó que cinco personas, entre ellas menores de edad, murieron cuando un ataque israelí impactó un vehículo en la calle Al-Qassam, en la ciudad de Khan Younis. En otro bombardeo, el ejército israelí atacó una vivienda de tres pisos de la familia al-Banna en el barrio de al-Sabra, en el sur de la ciudad de Gaza, donde murieron dos personas y resultaron heridas otras cuatro, incluido un bebé.
El ataque causó una gran destrucción en el edificio y daños en viviendas cercanas. Equipos de rescate continuaban buscando víctimas entre los escombros, mientras aviones israelíes bombardearon otros puntos de Gaza y las afueras de Deir al-Balah, sin que las Fuerzas de Defensa de Israel emitieran comentarios oficiales.
Reacciones y advertencias
En un comunicado, Hamas condenó los bombardeos y los calificó como “una flagrante violación del acuerdo de alto al fuego”, exhortando a los mediadores internacionales a “actuar de inmediato para presionar a Israel a detener su escalada contra la población civil y cumplir las disposiciones del acuerdo”, a su vez la oficina de medios de La Franja de Gaza denunciaron un total de 125 violaciones por parta del ejercito israelí desde el 10 de octubre.
La nueva ola de ataques pone en duda la eficacia de la mediación diplomática liderada por Donald Trump, quien había anunciado hace apenas dos semanas que había contribuido a consolidar la paz entre Israel y Hamas, un logro que ahora parece desvanecerse en medio de la reanudación de la violencia.