En las cercanías de la ciudad de Córdoba, el descarrilamiento de dos formaciones de alta velocidad provocó una colisión masiva que tuvo su origen cuando parte de una de las formaciones se salió de la vía y chocó contra la otra que circulaba en sentido contrario y causó al menos 39 muertos -uno de ellos era uno de los maquinistas-, y 152 heridos, 30 de ellos hospitalizados en grave estado de salud, según confirmó el Ministerio del Interior y la TV española. Entre ambos trenes había 484 personas.
En declaraciones a la emisora Cadena Ser, Álvaro Fernández Heredia, titular de Renfe —operadora de uno de los trenes involucrados—, coincidió con el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, en que el accidente se produjo en “circunstancias extrañas”. “No era un problema de exceso de velocidad y era una recta, no una curva. Sacar conclusiones no va a ser algo inmediato”, destacó.
Fernández Heredia precisó que uno de los trenes circulaba a 205 kilómetros por hora y el otro a 210 km/h, y aclaró que en ese sector de la vía la velocidad máxima permitida es de 250 kilómetros por hora para formaciones habilitadas a alcanzar hasta 300 km/h en otros tramos.
Por su parte, Antonio Ruiz, jefe de la policía local de Adamuz, dijo en radio Mitre que parte de los equipos de seguridad continuaban trabajando en la zona “por si hay algún resto debajo de los escombros”. “Queda remover los restos de los trenes para comprobar de manera definitiva si queda alguna persona debajo de los vagones”, agregó.
El siniestro se desencadenó cuando un tren de la operadora privada Iryo, que cubría el trayecto entre Málaga y Madrid, se salió de los rieles por causas que aún son materia de peritaje. Al descarrilar, la formación invadió la vía contigua justo en el momento en que circulaba un tren del tipo Alvia —diseñado para alternar entre vías rápidas y convencionales— que realizaba el recorrido Madrid-Huelva.
El impacto provocó que el Alvia también descarrilara, dejando vagones volcados y estructuras metálicas gravemente dañadas. Según reportó el portal Andalucía Información, entre los fallecidos se encuentran dos pasajeros que viajaban en la formación de Iryo y tres que se encontraban en el tren Alvia.
El despliegue de emergencia en la zona es total. Unidades de bomberos, patrullas de la policía y una flota de ambulancias se desplazaron hasta el lugar del accidente para asistir en la evacuación y el traslado de los heridos a centros de salud cercanos. Desde la cuenta oficial de Adif, el administrador de la infraestructura ferroviaria, confirmaron que el accidente obligó a movilizar recursos de máxima prioridad para agilizar las tareas de salvamento.
Como consecuencia directa de la colisión y la presencia de escombros sobre las vías, el servicio de alta velocidad entre Madrid y toda la región de Andalucía ha sido suspendido por tiempo indeterminado.
Las autoridades ferroviarias pidieron a los viajeros buscar alternativas de transporte, mientras los peritos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios comienzan a recolectar pruebas para determinar si el descarrilamiento inicial se debió a un fallo técnico, un error humano o un problema en la infraestructura.