Londres se encuentra en vilo. El escándalo que envuelve al ex príncipe Andrés, hermano del Rey Carlos III, ha alcanzado un punto álgido con su reciente detención, según informes de la policía británica.
La sombra de Jeffrey Epstein, aquel magnate caído en desgracia, se alarga sobre el exduque de York, tejiendo una trama de acusaciones que sacuden los cimientos de la monarquía.
Tras días de revelaciones que han mantenido a la nación en vilo, la BBC anunció que, en el día de su 66 cumpleaños, el Príncipe Andrés ha sido detenido. Un giro inesperado que añade un nuevo capítulo a una historia ya marcada por la controversia.
La conexión del Príncipe Andrés con Jeffrey Epstein ha sido objeto de escrutinio durante años. Ahora, se encuentra bajo investigación por presuntas irregularidades vinculadas a la red de delitos sexuales del multimillonario.
Los investigadores buscan desentrañar la magnitud de su implicación en este turbio entramado.
La atención se centra en una serie de correos electrónicos y comunicaciones que sugieren que el Príncipe Andrés podría haber compartido información confidencial del gobierno británico con Epstein.
Durante su período como Representante Especial para Comercio Internacional e Inversión, entre 2001 y 2011, el príncipe viajó por el mundo en misiones oficiales, codeándose con líderes políticos y empresarios de alto nivel.
Ahora, las preguntas se multiplican: ¿Aprovechó su posición privilegiada para filtrar documentos confidenciales o facilitar contactos a favor de Epstein?
Las acusaciones incluyen incluso un informe del Tesoro británico sobre la crisis financiera de Islandia, supuestamente enviado a un banquero vinculado a Epstein, así como comunicaciones del Royal Bank of Scotland que habrían llegado a manos del financiero a través de un asesor del príncipe.
Entre los hechos que se analizan también se encuentra la organización de encuentros durante viajes oficiales. Documentos revelan que Epstein habría colaborado en la agenda del príncipe en una misión comercial a China en 2010. Incluso se menciona un intento de facilitar una reunión entre Epstein y el entonces líder libio Muamar Gadafi, que finalmente no llegó a celebrarse.
Además de los asuntos relacionados con su actividad oficial, Andrés enfrenta investigaciones por denuncias sobre su vida personal. La policía de Thames Valley revisa información sobre la presunta llegada de mujeres a su residencia en Windsor para mantener encuentros con él, una investigación que aún se encuentra en fase preliminar.
El expríncipe Andrés de Inglaterra fue liberado en la tarde del jueves bajo investigación luego de su arresto bajo sospecha de mala conducta en un cargo público, dijo la policía de Thames Valley.
El exduque de York permaneció once horas en la sede policial tras haber sido detenido por la mañana acusado de “mala conducta en el ejercicio de funciones oficiales” durante su etapa como enviado comercial, en relación con el Caso Epstein.
El caso Virginia Giuffre
Virginia Giuffre acordó no demandar a nadie relacionado con Jeffrey Epstein que pudiera ser descrito como un "potencial acusado", según muestra un acuerdo por daños y perjuicios de 2009 contra el delincuente sexual. El documento, divulgado por un tribunal de Nueva York, revela que el financiero le pagó US$500.000 a Giuffre para finalizar su reclamo.
Giuffre demandó al duque de York en un caso civil por presuntamente agredirla sexualmente cuando era una adolescente. El miembro de la familia real británica niega esas acusaciones. Giuffre alega que hace 20 años fue traficada al príncipe por Epstein y por Ghislaine Maxwell.
El ex príncipe Andrés en Malvinas
El Príncipe Andrés, Duque de York, no siempre estuvo bajo este escrutinio. En 1982, sirvió como piloto de helicópteros Sea King en el portaaviones HMS Invincible durante la Guerra de las Malvinas, participando en misiones de traslado y búsqueda y rescate.
A su regreso, fue recibido como un héroe. Sin embargo, tras los escándalos sexuales, en 2025 las autoridades de las islas retiraron sus placas conmemorativas, un símbolo de su caída en desgracia.