MundoEl abismo que observa

La foto que reveló un "cementerio" de ballenas

Un fotógrafo puso su vida en riesgo para mostrar un drama ecológico con las ballenas. Su foto fue premiada, pero el problema ocasionado por la humanidad, persiste.

Redacción  Gente de Salta
por Redacción Gente de Salta 17 Marzo de 2026
17 Marzo de 2026
Alex Dawson - ballenas
Alex Dawson - ballenas (BBC Mundo)

El fotógrafo Alex Dawson arriesgó su vida bajo el hielo de Groenlandia para capturar una imagen premiada. Sin embargo, detrás de la belleza estética, se esconde la prueba de cómo la actividad humana está matando de hambre a las profundidades del océano.

En las aguas de Tasiilaq, Groenlandia, entorno hostil a -20 °C, el fotógrafo sueco Alex Dawson se sumergió por un estrecho agujero triangular tallado a mano para documentar lo que pocos han visto: una fosa común de ballenas minke.

La imagen, titulada "Huesos de ballena" y ganadora del premio Underwater Photographer of the Year 2024, muestra a la apneísta Anna Von Boetticher nadando entre esqueletos gigantes bañados por una luz azul espectral. Pero lo que parece una escena de fantasía es, en realidad, el registro de un ciclo ecológico roto.

Alex Dawson - ballenas
Alex Dawson - ballenas

Oasis en el desierto marino

Para entender la gravedad de lo que Dawson encontró, la ciencia explica un fenómeno vital: el Whale Fall (caída de ballena). En condiciones naturales, cuando una ballena muere en alta mar, su colosal cuerpo se hunde hasta miles de metros de profundidad.

En ese abismo oscuro y pobre en nutrientes, el cadáver se convierte en una bendición. Un solo cuerpo genera un ecosistema que puede durar hasta 50 años, alimentando desde tiburones y mixinos hasta bacterias especializadas que transforman el azufre de los huesos en energía. Es, literalmente, un banquete que sostiene a cientos de especies que no existen en ningún otro lugar del planeta.

Alex Dawson - ballenas
Alex Dawson - ballenas

El drama de la ausencia

El hallazgo de Dawson en Groenlandia revela una anomalía: los restos de unas 20 ballenas minke yacen en aguas poco profundas (apenas 5 metros). Al ser cazadas por subsistencia y despojadas de su carne en la orilla, sus esqueletos son devueltos al mar por la marea, quedando atrapados cerca de la superficie.

Esto genera una "privación de nutrientes" en el fondo oceánico. Al no hundirse en el abismo, esos recursos nunca llegan a las especies que dependen de ellos. Los expertos advierten que la caza industrial del último siglo —que aniquiló a casi 3 millones de ballenas— ha reducido drásticamente la frecuencia de estos eventos naturales.

Alex Dawson - ballenas
Alex Dawson - ballenas

Una extinción silenciosa

"Probablemente hay muchos menos esqueletos en el fondo marino que antes" , advierten científicos del Instituto Scripps de Oceanografía. El drama es profundo: es muy probable que la humanidad haya provocado la extinción de especies de aguas profundas antes incluso de que la ciencia lograra identificarlas, simplemente al cortarles el suministro de alimento que representaban las ballenas.

La foto de Dawson es, en última instancia, la documentación de una falta. No se trata solo de los huesos que vemos bajo el hielo, sino de los ecosistemas enteros que, por nuestra causa, ya no volverán a formarse en las profundidades de la Tierra.

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