MundoEl convoy también busca visibilizar esta situación

El “Granma 2.0” llegó a Cuba con ayuda humanitaria y en desafío al bloqueo de EE.UU.

Con más de 30 toneladas de ayuda humanitaria, el “Granma 2.0” llegó a La Habana como parte de una flotilla internacional que busca desafiar el bloqueo estadounidense. Aunque el envío tiene un impacto limitado frente a la crisis en la isla, apunta a reforzar la solidaridad global y visibilizar la situación cubana.

Redacción  Gente de Salta
por Redacción Gente de Salta 24 Marzo de 2026
24 Marzo de 2026
La llegada de un barco con ayuda humanitaria
La llegada de un barco con ayuda humanitaria .

El buque “Granma 2.0” arribó este martes al puerto de La Habana, capital de Cuba, procedente de México, en el marco del Convoy Nuestra América, una movilización internacional que desafía el recrudecimiento del bloqueo impuesto por Estados Unidos contra la isla desde hace más de seis décadas.

La embarcación, un barco atunero bautizado por los organizadores como “Granma 2.0”, en homenaje al histórico yate en el que llegaron a Cuba los revolucionarios liderados por Fidel Castro en 1956, arribó con más de 30 personas de 11 países como parte de la avanzada de una flotilla solidaria.

Los activistas transportaron más de 30 toneladas de ayuda humanitaria, que incluyen suministros médicos, alimentos y paneles solares, en lo que definieron como “una misión cargada de simbolismo histórico”.

La gobernadora de La Habana, Yanet Hernández, recibió a la delegación en el muelle y destacó que “una vez más se levantan las banderas de la solidaridad”, al tiempo que remarcó los lazos históricos entre los pueblos de la región.

“A los más de 600 amigos de diversas latitudes y estados de 300 organizaciones y 31 países que han estado compartiendo con nosotros en estos días, se suman las 32 personas de 11 países que han llegado a nuestra capital. Sorteando los estragos de un viaje por mar, arriban a la Patria”, expresó.

La funcionaria subrayó además que la flotilla no solo entrega ayuda material, sino que “brinda un permanente apoyo y solidaridad para demostrar que Cuba no está sola”.

“En las más difíciles condiciones, Cuba sigue siendo esa referencia de dignidad y solidaridad que muchos gobiernos y pueblos del mundo miran con admiración”, agregó.

Por su parte, el activista brasileño Thiago Ávila, uno de los coordinadores de la iniciativa, afirmó que “todos los pueblos libres del mundo tienen que agradecer a Cuba”.

Asimismo, definió la flotilla como un “acto de retribución histórica”, al considerar que “Cuba es el país y el pueblo más solidario en todo el planeta”.

“Es difícil la tarea de derrotar el sistema más cruel, más peligroso y más destructivo del mundo de la historia, pero lograremos hacerlo, porque ese bote demuestra que la solidaridad no se bloquea”, sostuvo.

El Convoy Nuestra América reúne a parlamentarios, jueces, embajadores y activistas de distintos continentes con el objetivo de llevar ayuda humanitaria a la isla y denunciar el bloqueo impuesto por Washington.

Los organizadores presentan la iniciativa como un acto de desafío humanitario frente al cerco económico, en un intento por demostrar que el pueblo cubano no está solo ante las presiones externas.

Activistas zarpan hacia Cuba desde el estado mexicano de Yucatán con productos de primera necesidad como parte del convoy “Nuestra América"
Activistas zarpan hacia Cuba desde el estado mexicano de Yucatán con productos de primera necesidad como parte del convoy “Nuestra América"

Dos barcos más en camino, mientras crece la solidaridad internacional

El convoy forma parte de una caravana internacional que busca expresar apoyo político y humanitario a Cuba. Entre los participantes destacan figuras como el exlíder laborista británico Jeremy Corbyn, la senadora colombiana Clara López y el político español Pablo Iglesias, entre otros.

La iniciativa ha sido recibida por el Gobierno cubano y por organizaciones afines, aunque también ha generado críticas entre sectores de la oposición dentro y fuera del país.

Además de este convoy, varios países como México, China, Brasil e Italia han enviado ayuda, mientras que el bloque regional CARICOM anunció el envío de suministros básicos, incluidos alimentos y material médico.

Tras la llegada del “Granma 2.0”, se espera el arribo de otras dos embarcaciones que zarparon desde Isla Mujeres, en México, y que han sufrido retrasos debido a condiciones meteorológicas adversas en el Caribe.

Estas naves completarán el envío de ayuda en una operación que, según sus organizadores, busca no solo aliviar necesidades urgentes, sino también llamar la atención internacional sobre la situación en Cuba.

Mientras tanto, organismos internacionales y distintos actores han advertido del riesgo de una crisis humanitaria en la isla, donde las dificultades económicas se arrastran desde hace años y se han visto agravadas tras la pandemia y el endurecimiento de las sanciones.

Algunos miembros de la flotilla llegaron a la isla a principios de semana y llevaron ayuda a un hospital infantil de La Habana
Algunos miembros de la flotilla llegaron a la isla a principios de semana y llevaron ayuda a un hospital infantil de La Habana

“Una gota de agua en un océano de necesidades”

La llegada del “Granma 2.0” tiene, sobre todo, un valor político y simbólico más que un impacto material decisivo. Las más de 30 toneladas de ayuda humanitaria —medicamentos, alimentos y paneles solares— pueden aliviar necesidades puntuales en comunidades o instituciones específicas, pero están muy lejos de modificar la situación estructural que atraviesa Cuba.

En ese sentido, sí: en términos estrictamente económicos, es una “gota de agua” frente a una demanda mucho más amplia. La crisis en la isla está vinculada a múltiples factores —restricciones externas, problemas productivos internos y escasez de divisas— que no pueden resolverse con envíos aislados de ayuda.

Sin embargo, reducirlo solo a su dimensión material sería incompleto. El convoy también busca visibilizar el impacto del bloqueo de Estados Unidos y reforzar una red internacional de apoyo político y social. Para los organizadores, el objetivo es instalar el tema en la agenda global y mostrar que existen sectores en distintos países que cuestionan esas políticas.

En la práctica, lo que puede pasar tras la llegada del barco es:

  • distribución focalizada de la ayuda en hospitales o sectores vulnerables
  • fortalecimiento de vínculos entre organizaciones internacionales y Cuba
  • mayor repercusión mediática y política del tema del bloqueo

Pero no habrá un cambio inmediato en la vida cotidiana de la mayoría de la población. Es un gesto de solidaridad con impacto limitado en lo económico, pero con una intención clara de incidir en el plano político y simbólico.

Últimas noticias