El ultraderechista José Antonio Kast será el nuevo presidente de Chile hasta el 2030 logrando un 58,21 % de los votos, Con este resultado aventajaba en el balotaje a la oficialista Jeannette Jara por 17 puntos, en una victoria aplastante que marca un giro político para la región.
En su primer discurso, Kast pidió a los militantes que lo sigan acompañando y dijo: “Acá ganó la esperanza de vivir sin miedos”. “Por demasiado tiempo las personas se sentían solas, que nadie los defendía”, aseguró.
“Vamos a reestablecer la ley sin privilegios políticos, judiciales”, indicó que se había logrado una mayoría histórica y que iban a tocar momentos muy díficiles, pero que había un equipo consolidado para hacerlo. Pidió “respeto” cuando mencionó a Jara. “Si priman los gritos destemplados, es muy dificil salir adelante. Ella asumió un desafío y se la jugó hasta el final y eso lo valoro. Yo le reconozco el coraje”, indicó.
Dijo que no hay que tener temor a los medios de comunicación y a las “críticas bien fundadas”. “Voy a ser el presidente de todos los chilenos y Chile va a tener un cambio real”, agregó. “Vamos a tener un año duro porque las finanzas del país no están bien”, siguió. “Les prometo trabajo, carácter, orden y convicción”, dijo y renunció a la militancia del partido que fundó para ser el presidente de todos los chilenos.
“La unidad no es callar las diferencias sino tener un propósito común”, siguió. Y agradeció a todos los ex presidentes de Chile. Convocó a la oposición a construir un país en unidad. Dijo que iba a ser duro con los inmigrantes ilegales, a los prófugos les pidió que se entreguen. “El que no cumpla la ley se tiene que ir”, aseguró. Prometió mucha firmeza contra la delincuencia y el crimen organizado. “Chile necesita orden. El que viola la ley le va a caer el peso de la ley”, dijo, antes de convocar a un gran acuerdo nacional. “Nunca más un paro”, aseguró.
Una multitud de militantes lo vivó frente al escenario.
Jara, que obtuvo el 41,79% de los votos, reconoció la derrota y el presidente Gabriel Boric se comunicó con el ganador de las elecciones, convocándolo para mañana al Palacio de la Moneda.
En tanto, el presidente Javier Milei festejó el triunfo de Kast en sus redes sociales. “Enorme alegría por el aplastante triunfo de mi amigo. Un paso más en la región en defensa de la vida, la libertad y la propiedad privada”, dijo.
Así, Chile eligió este domingo a un nuevo mandatario en un balotaje que enfrentó a la izquierdista, Jeannette Jara, con el ultraderechista, fundador del Partido Republicano, José Antonio Kast.
Los partidarios de Kast festejaban por las calles de Santiago el triunfo de su candidato.
Según los sondeos de opinión, Kast, quien se postula por tercera vez a la presidencia, era el que tenía más posibilidades de quedarse con el máximo puesto del Ejecutivo del país sudamericano.
Son casi 16 millones de personas las que fueron habilitadas para participar en el primer comicio presidencial chilena con carácter obligatorio que definirá al nuevo mandatario.
Jara ganó por estrecho margen en primera vuelta
El 16 de noviembre pasado Jara, con 26,8 % de los votos, y Kast, con 23,9 % de las preferencias, avanzaron al balotaje presidencial que se realizará este domingo.
Kast cerró su campaña en la ciudad de Temuco, ubicada a unos 670 kilómetros al sur de Santiago y capital de la región de La Araucanía, en un acto en el que volvió a hablar protegido por un vidrio antibalas.
El republicano había lanzado su campaña allí mismo, convirtiendo a la localidad en uno de sus bastiones electorales, en sintonía con su discurso de mano dura ante el conflicto mapuche que se vive en la región.
Durante su discurso, el candidato republicano enfocó sus críticas hacia el gobierno de Gabriel Boric: “Lo más increíble es que este Gobierno lo tuvo todo para hacer las cosas bien; no le faltó nada, no tuvo pandemia, no tuvo estallido, prometió solucionar todo”.
Jara, en tanto, celebró su último acto en la ciudad de Coquimbo, en el denominado Norte Chico chileno.
Tras repasar algunos de sus logros como ministra de Trabajo de Boric —como el aumento del salario mínimo o la reducción de la jornada laboral—, la candidata prometió “medidas concretas” para combatir la inseguridad y garantizar mejoras económicas para que los chilenos puedan “llegar a fin de mes”.
Los actos de Temuco y Coquimbo fueron el cierre de una semana que había comenzado con el debate organizado por la Asociación Nacional de Televisión de Chile (Anatel), el último cara a cara entre los aspirantes al Palacio de La Moneda antes de las elecciones.
Tal como sucedió en algunas instancias anteriores, el cruce entre los candidatos estuvo marcado por la insistencia de Jara para que Kast explicara alguna de sus medidas más controvertidas, como la "expulsión de 300.000 migrantes irregulares o un ajuste de 6.000 millones de dólares”.
El camino a la segunda vuelta
El camino a la segunda vuelta estuvo marcado por el protagonismo de Franco Parisi, candidato por el Partido de la Gente que, sorpresivamente, se ubicó en el tercer lugar de las preferencias durante la primera vuelta, con el 19,71% de los votos.
El resultado permitió al candidato, y a sus más de 2,5 millones de votantes estar en el centro del debate político.
A diferencia del apoyo instantáneo que los candidatos Johannes Kaiser (Partido Nacional Libertario) y Evelyn Matthei (Chile Grande y Unido), Parisi evitó un alineamiento automático con Kast e identificó a su partido como “ni facho ni comunacho”.
Además, convocó a sus votantes a decidir, a través de una consulta en internet, qué posición adoptar, logrando que el 78% de los participantes se volcara hacia el voto blanco o nulo.
El politólogo chileno Rodrigo Karmy (consultado por el sitio Sputnik News) opinó que, lejos de prestar sus votos a Jara o Kast, Parisi logró instalarse como una suerte de “tercer participante en el balotaje”.
Otros dos candidatos, Johannes Kaiser y Evelyn Matthei, aseguraron su respaldo a Kast desde el día de la primera vuelta, pero los indecisos, los que no votaron en primera vuelta y el electorado volátil de Parisi, serán quienes inclinen la balanza, según opinó recientemente en la Argentina el profesor de la UBA José Antonio Cárcamo, oriundo de Chile.


