El único sobreviviente de un accidente aéreo en el que murieron 241 personas dice: "Cada día es un sufrimiento"

Viswashkumar Ramesh salió ileso dee la tragedia, pero aun no se sobrepone al trauma y al muerte de su hermano menor, quien viajaba en la nave.

Por Federico Aspiazu

Viswashkumar Ramesh, — BBC Mundo

En medio de un panorama desolador, donde el metal retorcido aún humeaba y el cielo se teñía de gris por el humo, Viswashkumar Ramesh emergió de los restos del vuelo de Air India, un fantasma entre la devastación. 

Aquel fatídico 12 de junio, 241 personas perdieron la vida en el accidente cerca de Ahmedabad, pero Ramesh, contra todo pronóstico, sobrevivió. Ahora, de regreso en su hogar en Leicester, Inglaterra, se enfrenta a una nueva batalla: la de reconstruir su vida fragmentada por la tragedia.

Un Milagro Agridulce

Ramesh se describe a sí mismo como "el hombre más afortunado" del mundo, una paradoja amarga dada la magnitud de la pérdida que sufrió. Si bien escapó ileso físicamente del infierno en llamas que consumió el Boeing 787, las cicatrices invisibles del trastorno de estrés postraumático (PTSD) lo mantienen prisionero.

El recuerdo constante de las llamas, el caos y, sobre todo, la pérdida de su hermano menor, Ajay, quien viajaba a pocos asientos de distancia, lo atormentan implacablemente.

Para Ramesh, el milagro de su supervivencia está inextricablemente ligado al dolor de la pérdida. "Soy el único sobreviviente. Aún así, no me lo creo. Es un milagro", confesó a BBC News, su voz cargada de emoción. Pero la alegría de vivir se ve ensombrecida por el vacío que ha dejado la ausencia de su hermano: "También perdí a mi hermano. Mi hermano era mi pilar. En los últimos años, siempre me apoyó". La imagen de Ajay, sentado no muy lejos, se ha convertido en un recordatorio constante de la fragilidad de la vid, según BBC Mundo.

La Soledad en Casa

El impacto del accidente se extiende mucho más allá del plano físico. Ramesh lucha por reconectar con su esposa e hijo de cuatro años, encontrando refugio en la soledad de su habitación. "Ahora estoy solo. Me siento solo en mi habitación, sin hablar con mi esposa ni con mi hijo. Simplemente me gusta estar solo en mi casa", revela, pintando un retrato desgarrador de un hombre consumido por el trauma. El hogar, que una vez fue un santuario de amor y risas, ahora se ha convertido en un lugar de aislamiento y silencio.

Desde su cama de hospital en India, poco después del accidente, Ramesh relató cómo logró desabrocharse el cinturón y arrastrarse entre los restos en llamas. Incluso tuvo un encuentro con el primer ministro indio, Narendra Modi, mientras recibía tratamiento. Ahora, de vuelta en el Reino Unido, intenta reconstruir su vida, sabiendo que nunca volverá a ser la misma.

De las víctimas mortales, 169 eran ciudadanos indios, 52 británicos y 19 personas que se encontraban en tierra. La Oficina de Investigación de Accidentes Aéreos de la India publicó un informe preliminar en julio, indicando que el suministro de combustible a los motores se interrumpió poco después del despegue. La investigación sigue en curso, y la aerolínea ha asegurado que el bienestar de Ramesh y de todas las familias afectadas "sigue siendo nuestra prioridad absoluta".

Esta entrevista representa la primera vez que Ramesh, de 39 años, habla públicamente con los medios desde su regreso al Reino Unido. Invitó a varios medios de comunicación y un equipo de documentalistas estuvo presente, grabando cada palabra, cada gesto, en un intento por comprender la experiencia inimaginable de un hombre que vivió para contarlo.