Europa arde por la ola de calor y en Francia murieron 40 personas ahogadas al intentar refrescarse

España, Gran Bretaña, Italia y Suiza también sufren temperaturas extremas, con temperaturas récord en algunas regiones que perturbaron las escuelas y las redes de transporte.

Por Redacción Gente de Salta

Al menos 40 personas murieron ahogadas en las últimas horas en Francia tras intentar refugiarse del sofocante calor que azota a una parte de Europa, según informaron medios internacionales.

Dos niños de dos y cuatro años también fueron hallados muertos el lunes dentro del auto de su familia en el sureste del país, un caso que la fiscal Hélène Mourges vinculó al calor extremo como principal hipótesis.

La situación se registró en simultáneo con la noche del lunes, que se consideró como la más calurosa que hubo históricamente en Francia, contando el inicio de las mediciones en 1947, según lo anunció el servicio meteorológico Météo France.

Durante el día, las temperaturas superaron los 4o grados.

En Francia, la gente se metió en canales y ríos para refrescarse y la cantidad de ahogados se convirtió en un problema nacional.

El Gobierno extendió la alerta roja a 54 de los 96 departamentos continentales —unos 39 millones de personas afectadas— y cerca de 1.350 escuelas permanecieron cerradas.

La ministra francesa de Deportes, Marina Ferrari, comentó que entendía las ganas de escapar del calor, pero advirtió sobre los peligros de nadar en zonas no autorizadas o peligrosas.

En declaraciones previas a una reunión de emergencia sobre la ola de calor, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, subrayó: “Una triste plaga en lo que respecta a los ahogamientos, ya que las últimas cifras que nos acaban de comunicar muestran 40 muertes desde el 18 de junio, la mayoría de ellas de jóvenes”.

 



El calor extremo afectó la actividad comercial y hasta los servicios de transporte, completó el informe.

En otros puntos de Europa, por ejemplo en España, la capital, Madrid, habilitó albergues climáticos para personas vulnerables, incluidas las que viven en situación de calle.

Estos lugares “proporcionarían un ambiente con temperatura controlada, ofrecerían alimentos básicos, permitirían a los visitantes ducharse y les darían la oportunidad de descansar un rato”, señaló Juan Carlos Arellano, de Samur Social de Madrid.

Decenas de municipios del norte de España cancelaron por el momento las tradicionales hogueras de San Juan debido al riesgo de incendios forestales, lo que pone de manifiesto cómo las temperaturas extremas están alterando tanto las tradiciones culturales como las actividades cotidianas.

En Bélgica, las altas temperaturas obligaron a una escuela primaria en Tervuren, cerca de Bruselas, a trasladar sus exámenes finales a una iglesia cercana.

En Suiza, el cantón nororiental de San Galo restringió la extracción de agua de ríos y lagos, alegando que los niveles de agua superficial y subterránea eran bajos y las temperaturas altas.