En un mensaje marcado por el respeto institucional y un llamado a la unidad, el presidente saliente de Chile, Gabriel Boric, enfatizó la importancia de una transición de mando en paz, lo hizo con altura política, humildad personal y ausencia de agravios. Boric subrayó que la democracia se fortalece cuando los líderes priorizan a la ciudadanía y al Estado sobre las diferencias partidarias.
Durante su discurso, el mandatario recalcó que el país se ha construido gracias a la contribución de todos los presidentes a lo largo de su historia democrática, afirmando que cada administración forma parte de un proceso continuo. En este sentido, señaló que la etapa actual debe entenderse como un punto de continuidad y cambio, enfocado en satisfacer las necesidades de la población.
El presidente Gabriel Boric expresó humildad al recibir el mandato ciudadano de hace cuatro años, asegurando haber trabajado incansablemente para cumplir con esa responsabilidad. También resaltó el papel fundamental de su equipo de gobierno, agradeciéndoles "profundamente y de corazón" por su dedicación y compromiso con el desarrollo del país.
En el contexto de la transición gubernamental, el mandatario manifestó su disposición a colaborar con el presidente electo, José Antonio Kast, en todos los asuntos de interés estatal. Mencionó que durante su gestión, recibió una colaboración similar por parte de los exmandatarios Michelle Bachelet, Ricardo Lagos, Sebastián Piñera y Eduardo Frei Ruiz-Tagle.
Finalmente, el presidente saliente destacó el papel crucial de la ciudadanía en el proceso político del país. “La gente común y corriente es la que nos dio la energía para luchar”, afirmó, reconociendo especialmente el esfuerzo de trabajadores y trabajadoras que, según indicó, son el motor del progreso nacional.
Con este mensaje, el mandatario buscó recalcar la importancia de preservar la institucionalidad y la cooperación entre los diferentes sectores políticos como pilares para seguir construyendo el futuro de Chile.