Hiroshima y Nagasaki piden que Japón mantenga su política antinuclear

Líderes locales rechazan la posibilidad de que el gobierno revise los históricos Tres Principios de No Aplicación de Armas Nucleares, base de la identidad pacifista del país.

Por Redacción Gente de Salta

Niños y ancianos han encendido farolillos durante la procesión en memoria de las víctimas del ataque nuclear sobre Hiroshima — KIMIMASA MAYAMA (EPA)

 La discusión sobre el papel de Japón en un escenario global cada vez más inestable volvió a tensar el debate interno. Dos de las voces más influyentes en esta materia, el gobernador de Hiroshima y el alcalde de Nagasaki, expresaron su rechazo a la posibilidad de que el gobierno revise su tradicional postura antinuclear.

Hidehiko Yuzaki

El gobernador de Hiroshima, Hidehiko Yuzaki, recordó que su ciudad fue la primera en la historia en sufrir un bombardeo atómico y afirmó que los Tres Principios de No Aplicación de Armas Nucleares deben mantenerse sin cambios. En una conferencia de prensa, sostuvo que depender de la disuasión nuclear “es peligroso” y que el país debe encontrar alternativas que no reproduzcan la lógica armamentista.

Un visitante observa una enorme fotografía de Hiroshima en el Museo Memorial de la Paz de Hiroshima

Desde Nagasaki, el alcalde Shiro Suzuki coincidió en que el intento de la primera ministra Sanae Takaichi de revisar estos principios aumentaría la dependencia de Japón de la protección nuclear estadounidense.

 “Han sido una política nacional durante décadas. Es imperativo exigir que el gobierno se adhiera a ellos”, señaló.

Los Tres Principios no poseer, no producir y no permitir la introducción de armas nucleares en territorio japonés fueron anunciados en 1967 por el entonces primer ministro Eisaku Sato. Con el tiempo se convirtieron en un pilar simbólico del pacifismo japonés y en una garantía para los sobrevivientes de los bombardeos atómicos.

Aunque la estrategia de seguridad nacional aprobada en 2022 ratificó formalmente la vigencia de esos principios, informes recientes en la prensa local indican que Takaichi evalúa modificar uno de ellos: el que prohíbe el ingreso de armas nucleares al país. La revisión llegaría en el marco de una actualización de los lineamientos de defensa prevista para antes de 2026.

La sola posibilidad generó preocupación entre autoridades regionales, organizaciones civiles y expertos en seguridad, que advierten que cualquier alteración abriría un precedente de enorme peso en un país cuya identidad política moderna se sostiene, en gran parte, sobre el compromiso de no repetir la tragedia que marcaron Hiroshima y Nagasaki.