La localidad neerlandesa de Schipluiden inauguró el pasado 5 de junio la primera granja del mundo dedicada a la producción de carne cultivada a partir de células animales, sin necesidad de criar ni sacrificar ganado. La iniciativa, impulsada en la provincia de Zuid-Holland, representa un nuevo paso en la búsqueda de alternativas sostenibles para la alimentación del futuro.
El proyecto, presentado como una “granja sin animales”, funcionará inicialmente como un ensayo piloto destinado a estudiar los costes, la viabilidad técnica y el posible papel que podría desempeñar la carne cultivada dentro del sector agropecuario en los próximos años.
Sin embargo, la carne cultivada todavía no cuenta con autorización para su comercialización en Europa, por lo que la producción no estará destinada al consumo público por el momento. En esta primera etapa, la granja operará con biorreactores de entre 20 y 200 litros, donde se evaluarán distintos aspectos productivos con el objetivo de desarrollar una explotación experimental completamente operativa para 2028.
Cómo se produce la carne cultivada
La tecnología utilizada consiste en extraer una pequeña muestra de tejido animal y reproducir sus células en entornos controlados. Dentro de los biorreactores se regulan variables como la temperatura, el oxígeno y los nutrientes, generando las condiciones necesarias para que las células crezcan y formen tejido cárnico.
Los impulsores del proyecto sostienen que este sistema podría complementar la producción tradicional de alimentos y contribuir a reducir el impacto ambiental asociado a la ganadería convencional.
La iniciativa se desarrolla en una explotación familiar con una larga historia vinculada a la innovación agrícola. El padre del actual propietario había instalado allí el primer robot de ordeño de los Países Bajos, marcando un precedente tecnológico en el sector.
Hoy, Corné Van Leeuwen, productor de leche y quesero, incorpora la producción de carne cultivada como una actividad complementaria, aclarando que no busca reemplazar la ganadería tradicional, sino explorar nuevas oportunidades productivas para el futuro.
El legado de Willem van Eelen
El proyecto está vinculado a RespectFarms y recoge la visión del científico neerlandés Willem van Eelen, considerado uno de los pioneros de la carne cultivada tras la Segunda Guerra Mundial.
Van Eelen llegó a desarrollar y patentar la idea décadas atrás, aunque los elevados costes tecnológicos de la época impidieron su expansión. Actualmente, su hija, Ira van Eelen, considerada la principal impulsora de RespectFarms, continúa promoviendo el desarrollo de esta alternativa alimentaria.
Desde la provincia de Zuid-Holland, el responsable de Agricultura y Pesca, Aad Straathof, destacó que el proyecto demuestra cómo la colaboración entre agricultores, científicos, empresas y autoridades puede abrir nuevas oportunidades para el sector agropecuario.
Según explicó, iniciativas de este tipo reflejan el potencial de combinar agricultura y tecnología en un contexto marcado por crecientes desafíos para la producción de alimentos.
Por su parte, el responsable de Economía e Innovación, Meindert Stolk, afirmó que la propuesta encaja con la histórica tradición neerlandesa de innovación agrícola.
“El progreso ocurre cuando empresarios, ciencia y gobierno invierten juntos en nuevas ideas”, señaló el funcionario.
Los próximos pasos
Como parte del desarrollo de la iniciativa, este mismo año se prevé la apertura de un centro de experiencia dentro de la granja. El espacio permitirá que agricultores, estudiantes y visitantes conozcan de cerca el proceso de producción de carne cultivada.
Además, funcionará como punto de encuentro para investigadores, empresas alimentarias y responsables políticos interesados en analizar el potencial de esta tecnología.
Con este proyecto pionero, Países Bajos busca posicionarse nuevamente a la vanguardia de la innovación agroalimentaria y abrir el debate sobre el papel que podría desempeñar la carne cultivada en los sistemas de producción del futuro.