El conflicto entre Israel e Irán sumó un nuevo capítulo de tensión este viernes, cuando fuerzas israelíes lanzaron una ofensiva aérea a gran escala contra objetivos estratégicos en territorio iraní. La operación se produjo como respuesta a recientes explosiones y disparos de misiles atribuidos al régimen iraní, en medio de una escalada que ya lleva siete días de enfrentamientos en Medio Oriente.
Según confirmó el ejército israelí, la ofensiva incluyó bombardeos dirigidos a instalaciones en Teherán, donde más de 50 aeronaves participaron del ataque que destruyó un antiguo búnker vinculado al líder supremo iraní, Ali Khamenei. En paralelo, Israel también ejecutó ataques contra posiciones del grupo Hezbollah en el barrio de Dahiyya, en el sur de Beirut, considerado uno de los principales bastiones de la organización.
A pesar de los ataques, autoridades israelíes indicaron que no se registraron víctimas en Tel Aviv, luego de que se levantaran las alertas tras la activación de los sistemas de defensa aérea frente a misiles lanzados desde Irán.
La respuesta iraní no tardó en llegar. Durante la madrugada, Teherán lanzó nuevos ataques de represalia dirigidos contra países de la región que albergan fuerzas estadounidenses. Entre los objetivos se mencionaron Qatar y Saudi Arabia, donde las autoridades lograron interceptar drones y evitar daños mayores. También se registraron lanzamientos de misiles hacia territorio israelí.
En el plano internacional, United States profundizó su participación en el conflicto. Según fuentes militares, fuerzas estadounidenses atacaron en el mar a un buque iraní como parte de una ofensiva destinada a debilitar la capacidad naval de la república islámica.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, calificó como un “error de cálculo” que Irán suponga que Washington no puede sostener la presión militar. En tanto, el expresidente Donald Trump consideró que sería “una pérdida de tiempo” debatir el envío de tropas terrestres estadounidenses al territorio iraní, tras las advertencias del canciller iraní Abbas Araghchi.
Trump sostuvo además que el régimen iraní “lo ha perdido todo”, al asegurar que las operaciones militares ya afectaron severamente su capacidad naval y defensiva.
Mientras continúan los ataques cruzados, la comunidad internacional observa con preocupación el avance del conflicto, que amenaza con ampliar su alcance en una de las regiones más sensibles del escenario geopolítico mundial.