La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) confirmó este lunes el resultado definitivo de las elecciones presidenciales de Perú y consagró a Keiko Fujimori como nueva presidenta del país, tras imponerse por un estrechísimo margen sobre el candidato de izquierda Roberto Sánchez.
Con el 100% de las actas escrutadas, la candidata del partido Fuerza Popular obtuvo el 50,13% de los votos, frente al 49,86% conseguido por Sánchez. La diferencia final fue de apenas 49.641 votos, una de las más ajustadas de la historia política peruana.
En total, Fujimori cosechó 9.223.396 votos, mientras que su rival alcanzó 9.173.755 sufragios, según los datos oficiales publicados por la ONPE.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) tiene previsto proclamar oficialmente los resultados el próximo 3 de julio, mientras que la presidenta electa recibirá sus credenciales el 15 de julio y asumirá el mando el 28 de julio, coincidiendo con el aniversario de la independencia peruana.
La victoria tiene un fuerte peso político. Se trata del regreso del fujimorismo al poder después de 25 años, desde la caída del expresidente Alberto Fujimori, quien abandonó la presidencia en el año 2000 tras renunciar por fax desde Japón en medio de un escándalo de corrupción y posteriormente fue condenado a 25 años de prisión por delitos de corrupción y violaciones a los derechos humanos.
Para Keiko Fujimori también representa una revancha personal. Luego de perder los balotajes presidenciales de 2011, 2016 y 2021, finalmente logró alcanzar la presidencia en su cuarta candidatura.
La elección, además, puso fin a una de las campañas más fragmentadas de la historia reciente del país, en la que participaron 35 candidatos presidenciales. En la primera vuelta, Fujimori había sido la candidata más votada con apenas el 17,19% de los sufragios, seguida por Sánchez con el 12,03%.
Pese al resultado oficial, Roberto Sánchez anunció que no reconocerá la derrota y volvió a denunciar un supuesto fraude en el voto emitido por los peruanos residentes en el exterior, aunque hasta el momento no presentó pruebas que respalden esas acusaciones. Los organismos electorales ya rechazaron esos planteos durante el escrutinio.
El triunfo de Fujimori también reavivó un debate regional: el avance de gobiernos de centroderecha y derecha en América Latina. Con la elección peruana, ya son 10 países latinoamericanos los que tienen presidentes identificados con ese espacio político o con posiciones liberales y conservadoras.
Actualmente ese mapa incluye a Argentina (Javier Milei), Ecuador (Daniel Noboa), Paraguay (Santiago Peña), Uruguay (Álvaro Delgado), El Salvador (Nayib Bukele), Costa Rica (Rodrigo Chaves), Panamá (José Raúl Mulino), República Dominicana (Luis Abinader), Perú (Keiko Fujimori) y, con matices ideológicos, Guatemala (Bernardo Arévalo), aunque este último mantiene una posición más cercana al centro reformista que a la derecha tradicional.
La victoria de Fujimori consolida así un escenario político regional en el que varios gobiernos de perfil liberal, conservador o de centroderecha han ganado protagonismo, en contraste con el ciclo de predominio de gobiernos de izquierda que marcó buena parte de América Latina durante las dos primeras décadas del siglo XXI.