Un dron ruso impactó en una guardería en Járkov, tras un ataque masivo durante la noche. Una persona falleció y siete resultaron heridas. Todos los niños fueron evacuados y se encuentran en refugios. Los informes preliminares indican que muchos presentan reacciones de estrés agudo, anunció el propio presidente Volodimir Zelenski.
Los bombardeos suceden a la cancelación de una cumbre prevista entre Putin y Trump en Budapest, anunciada hace cinco días cuando ambos mantuvieron una "positiva" llamada.
Misiles rusos impactaron varios distritos de Kiev durante la noche, según el alcalde Vitali Klitschko quien reportó incendios causados por restos de armamento destruido que cayeron sobre la capital.
Los fragmentos provocaron incendios en vehículos y daños en ventanas. En las afueras de Kiev, una vivienda resultó incendiada, hiriendo a una anciana, confirmó el gobernador regional Mykola Kalashnyk.
Ofensivas Ucranianas en Territorio Ruso
El Ejército ucraniano atacó una planta química en la región rusa de Bryansk, instalación clave para la producción de pólvora, explosivos y combustible de proyectiles. La operación utilizó misiles Storm Shadow lanzados desde el aire.
Posteriormente, las fuerzas ucranianas atacaron la planta mecánica de Saransk en Mordovia, que produce munición antipersonal y detonadores, causando explosiones. También impactaron la refinería de Makhachkala en Daguestán, que suministra combustible a buques militares rusos del Caspio.
Respuesta de las Defensas Rusas
El Ministerio de Defensa ruso informó la destrucción de 137 drones ucranianos, incluyendo 57 derribados en la región de Bryansk. El gobernador regional Alexander Bogomaz confirmó que no hubo heridos ni daños significativos.
Los ataques ocurrieron tras la reunión entre Donald Trump y Volodímir Zelenski en la Casa Blanca, donde Trump declaró que no suministrará misiles de crucero Tomahawk a Ucrania.
Los planes para un encuentro entre Trump y Vladimir Putin en Hungría fueron pospuestos. Trump explicó que no quería una "reunión desperdiciada".