Kilómetros de fila, días de espera

La escasez de combustible golpea a Bolivia y Rusia y expone el impacto global de las crisis energéticas

Aunque separados por más de 12.000 kilómetros y con causas diferentes, Bolivia y Rusia atraviesan una profunda escasez de combustibles que afecta el transporte, la producción y la vida cotidiana. En ambos países, las largas filas en las estaciones de servicio se convirtieron en la imagen de una crisis que amenaza con extender sus consecuencias a la economía mundial.

Por Redacción Gente de Salta

Filas combustible en Bolivia — - (Foto: El País)

Las imágenes parecen repetirse, aunque provengan de extremos opuestos del planeta. Conductores que esperan durante horas para cargar combustible, estaciones de servicio desabastecidas, transporte afectado y una creciente incertidumbre económica. Bolivia y Rusia, dos países separados por miles de kilómetros y con realidades muy distintas, enfrentan hoy una crisis de abastecimiento que pone en evidencia la vulnerabilidad del mercado energético.

En Bolivia, la escasez se profundizó tras más de 50 días de bloqueos de rutas que paralizaron la distribución de combustibles. En ciudades como La Paz, El Alto, Santa Cruz y Oruro, miles de automovilistas permanecen durante horas e incluso días haciendo fila para conseguir nafta o diésel.

Rodrigo Paz habilita la importación

La falta de combustible obligó a reducir los servicios de transporte público, afectó la actividad del sector agropecuario y generó protestas de transportistas que bloquearon caminos para reclamar una solución al Gobierno del presidente Rodrigo Paz.

Frente a la crisis, el Ejecutivo habilitó mediante decreto la importación y comercialización privada de combustibles a precio de mercado, una medida que rompe con el esquema tradicional de provisión estatal y busca aliviar el desabastecimiento.

El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, atribuyó la situación a los bloqueos y aseguró que el Gobierno realiza "todos los esfuerzos humanamente posibles" para normalizar el suministro, aunque evitó fijar una fecha para el fin de las filas.

Combustible en Rusia - Prohíben la exportación de Diesel

Rusia: escasez en una potencia petrolera

La situación resulta aún más llamativa en Rusia, uno de los mayores productores de petróleo del mundo.

Pese a su enorme capacidad energética, el país atraviesa una crisis de abastecimiento provocada por los reiterados ataques con drones y misiles ucranianos contra refinerías y centros logísticos, lo que redujo la capacidad de producción de combustibles.

En Moscú y otras ciudades se observan largas colas en las estaciones de servicio, mientras en algunas regiones comenzaron a registrarse restricciones para la venta de combustible, reducción de servicios de transporte y preocupación en el sector agrícola por el abastecimiento de diésel.

El presidente Vladimir Putin reconoció que los ataques generan dificultades, aunque aseguró que la situación "no es crítica". Entretanto, el Kremlin incrementó las importaciones de combustibles, subsidió precios y autorizó la venta de combustibles de menor calidad para sostener el abastecimiento interno.

Crisis en Bolivia - (Foto: EL País)

Dos crisis, un mismo efecto

Aunque los motivos son distintos -en Bolivia predominan los problemas logísticos y económicos derivados de los bloqueos internos, mientras que en Rusia el conflicto bélico afecta directamente la infraestructura energética-, ambas situaciones tienen consecuencias similares.

La falta de combustible provoca demoras en el transporte de pasajeros y mercaderías, encarece los costos logísticos, afecta la producción agropecuaria e industrial y genera incertidumbre entre consumidores y empresas.

Especialistas advierten que, en el caso ruso, la reducción de la capacidad de refinación puede repercutir en los mercados internacionales de energía. Rusia es uno de los principales exportadores mundiales de petróleo y derivados, por lo que cualquier interrupción prolongada podría traducirse en una mayor volatilidad de los precios internacionales del crudo y del diésel, con impacto sobre la inflación y el comercio global.

Mientras tanto, tanto en Bolivia como en Rusia la imagen se repite: kilómetros de vehículos esperando combustible y gobiernos que intentan contener una crisis que ya dejó de ser un problema exclusivamente local para convertirse en una señal de las crecientes tensiones que enfrenta el sistema energético mundial.

Combustible en Rusia - Prohíben la exportación de Diesel

Las consecuencias para el mercado mundial

La escasez genera preocupación en los mercados internacionales. Rusia es uno de los principales exportadores de petróleo y derivados, por lo que cualquier interrupción en su capacidad de refinación puede afectar la oferta global de combustibles, lo que podría provocar:

  • Mayor volatilidad en los precios internacionales del petróleo y el diésel.
  • Incrementos en los costos del transporte marítimo y terrestre.
  • Presión inflacionaria en países importadores de combustibles.
  • Dificultades de abastecimiento en mercados dependientes de productos refinados rusos.

Europa sigue especialmente atenta a la evolución de la crisis, ya que el encarecimiento del diésel impacta directamente en la logística, la industria y el precio final de numerosos bienes de consumo.

¿Cambiará la estrategia del Kremlin?

En Ucrania y entre varios gobiernos occidentales existe la expectativa de que el deterioro económico termine generando presión interna sobre el Kremlin para avanzar hacia negociaciones de paz. Sin embargo, expertos como la profesora Nina Khrushcheva consideran improbable que Vladimir Putin modifique su estrategia por este motivo.

“Cuanta más presión sienta, más probable es que actúe de forma agresiva y represiva”, afirmó la académica.

Mientras tanto, el mandatario ruso mantiene un discurso de firmeza militar y sostiene que las fuerzas rusas conservan la iniciativa estratégica en Ucrania.