“Nunca pensamos vivir una tragedia así. La comunidad prácticamente desapareció, de las 33 casas que había, solo quedaron 10. A mi tío el agua lo arrastró kilómetros y fue encontrado sin vida. Solo quedan escombros, lodo y palizada... Todo es desolación”, relata quebrado en llanto un comunario de Nuevo Surutú, una de las comunidades que quedó sepultada por la riada este fin de semana.
No pasó ni un mes desde la tragedia en Achira y la naturaleza volvió a golpear con fuerza a Santa Cruz. El desborde del Piraí, de sus afluentes y de varias quebradas sembraron luto, dolor y destrucción al menos cinco municipios. Hasta el momento, la cifra de fallecidos alcanza a 21 y hay una treintena de personas desaparecidas.
Ante la magnitud de los daños, la Gobernación declaró desastre departamental, al tratarse de la riada más grande de los últimos 42 años que golpea a los municipios de El Torno, Porongo, Colpa Bélgica, Warnes y Montero. La tragedia trae a la memoria la riada de 1983, cuando el río se salió de su cauce y obligó al traslado de miles de familias al Plan Tres Mil.

El viceministro de Defensa Civil, Alfredo Troche, informó que la tragedia había dejado 20 víctimas fatales; sin embargo, cerca del mediodía se halló otro cuerpo entre la palizada en Colpa Bélgica.
Según el viceministro, solo en El Torno se registran unas 600 familias afectadas y en Colpa Bélgica alrededor de 1.500, mientras continúa el proceso de cuantificación de daños y necesidades. En Warnes, la Alcaldía contabiliza 150 familias damnificadas y en Porongo continúan evaluando los daños.
El desastre también dejó cuatro puentes destruidos en El Torno y uno en Colpa Bélgica. Las labores de rescate y asistencia se realizan tanto por vía aérea como por tierra.

Cuatro helicópteros, entre ellos un Súper Puma, se movilizan en los operativos, aunque el viceministro Troche lamenta que gestiones anteriores no hayan realizado un trabajo responsable en materia preventiva, lo que derivó, por ejemplo, en que seis helicópteros clave para rescate y ayuda humanitaria permanezcan inoperables.
“Recién se ha podido poner en funcionamiento a uno de los seis, gracias al trabajo eficiente de una empresa que ha venido a hacer el mantenimiento y el cambio de repuestos que no se había hecho durante muchos años”, explicó.
Los operativos comenzaron a las 04:00 del sábado 13 de diciembre. Hasta la tarde de este lunes, se logró rescatar a 360 personas desde distintas zonas. También se trasladó más de 5 toneladas de víveres, según el informe de Defensa Civil.
Además, se está dando asistencia médica a los heridos y afectados. Hasta el momento fueron atendidas 385 personas y una treintena se encuentra hospitalizada. Tres personas fueron transferidas por un trauma toráxico, traumatismo cráneo encefálico y por mordedura de serpiente.

También se logró poner a salvo a los 148 internos del centro de rehabilitación de jóvenes Cenvicruz, que fueron evacuados por vía aérea, ya que el camino es inaccesible debido al agua y el lodo.
Ante la magnitud de los daños, la Gobernación emitió el Decreto Departamental N° 510, declarando desastre departamental por los desbordes de ríos que obligan a gestionar ante el Gobierno los recursos humanos, técnicos, financieros, logísticos y otros necesarios para la atención urgente de los afectados.
“Pedimos al Servicio Nacional de Áreas Protegidas que se sume a la búsqueda. El tiempo es oro, aún podemos hallarlos con vida”, implora la familia de desaparecidos, en el marco de los testimonios recogidos por el diario El Deber.

