La premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, agradeció en primer lugar al presidente de la Argentina por su apoyo a los derechos humanos y la democracia en Venezuela tras la cumbre del Mercosur:
En nombre de los venezolanos, agradecemos a los gobiernos de Argentina, Paraguay, Panamá, Bolivia, Ecuador y Perú por manifestar con firmeza su compromiso con la democracia y los derechos humanos en nuestro país, y por exigir el fin de las detenciones arbitrarias y la liberación de los casi mil presos políticos en manos del régimen de Maduro. Sabemos que América Latina acompaña la lucha justa, legítima e irreversible por la democracia y la libertad de Venezuela.
María Corina Machado, líder opositora venezolana y fundadora del partido Vente Venezuela, es una de las mayores voces críticas del presidente Nicolás Maduro y símbolo de la resistencia al chavismo. En octubre ganó el Nobel de la Paz 2025 por su “defensa de la democracia”, dijo el Comité Noruego.
Machado, de 58 años y madre de tres hijos, se graduó como ingeniera industrial, y cuenta con una especialización en finanzas, pero desde hace más de dos décadas está vinculada a la escena política de su país. Aunque ganó las primarias opositoras de 2023, el Tribunal Supremo de Venezuela inhabilitó su candidatura y no pudo participar en las elecciones de 2024. Sin embargo, jugó un rol clave tanto en la campaña como en los meses posteriores de reclamo por la proclamación de resultados que dieron como ganador a Maduro.
Por su parte, el presidente electo de Venezuela. que todavía no pudo asumir por la denunciada “intervención” del chavismo en los tribunales electorales, Edmundo González, denunció que “organizaciones de derechos humanos han documentado que decenas de presos políticos padecen enfermedades graves —cardiopatías, cáncer, afecciones neurológicas, ginecológicas, trastornosde salud mental— que se desarrollan y agravan en reclusión, sin atención médica”.
No se trata de hechos aislados. Los patrones son claros. En determinados centros de reclusión, el deterioro de la salud se repite. La relación entre el lugar de detención y el daño físico y mental es directa. Donde hay aislamiento, condiciones inhumanas y negación de atención médica, la enfermedad avanza. Esta semana, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió sobre la falta de atención médica en custodia en Venezuela. Esa advertencia coincide con la información documentada por las organizaciones y con lo que hoy viven estos presos políticos. Cuando una persona gravemente enferma permanece bajo custodia del Estado sin tratamiento, su vida está claramente en peligro. Y cuando ese patrón se repite, el riesgo de muertes en custodia deja de ser excepcional. Estas personas no deberían estar presas. Son presos políticos. La enfermedad no puede ser un castigo adicional ni un mecanismo de presión. La vida, la dignidad y el derecho a la salud no pueden usarse como mecanismo de presión.
Mirada crítica sobre Corina Machado
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo explicó el motivo por el que optó por mantener un posicionamiento neutral y “sin comentarios” entorno a la entrega del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado, líder de la oposición en Venezuela, al afirmar que "no todo se debe de decidir por motivos de género". En este sentido, reafirmó que la autodeterminación de los pueblos y la no intervención siguen siendo directrices fundamentales en la diplomacia nacional, avalando el gobierno de Nicolás Maduro.
El más polémico fue el líder de WikiLeaks, Julian Assange, quien denunció a la Fundación Nobel: “El Nobel de la Paz no puede usarse promocionar la guerra”. El periodista cuestiona el premio otorgado a la venezolana Corina Machado, quien reclama la invasión militar de su país.
Presentó una denuncia penal contra la Fundación Nobel “por facilitar supuestamente la comisión de crímenes de guerra” al otorgar el premio a Machado. En la misma consta que unas 30 personas vinculadas con la Fundación “han cometido, en concreto, delitos de apropiación indebida grave de fondos, facilitación de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad y de financiación del crimen de agresión”.