Luis Galarreta, el candidato a vicepresidente de Keiko Fujimori en Perú y quien la acompañó el domingo en sus primeras declaraciones públicas tras el cierre de la votación, fue motivo de debate en redes sociales por llevar un garfio en su mano derecha. En este marco, trascendió su historia de vida, de cómo tuvo que ser intervenido quirúrgicamente a los pocos meses de vida, y de sus inicios en la carrera política, en la que tuvo un abrupto cambio de partido.
Galarreta nació en Lima el 12 de marzo de 1971 con una malformación en los miembros superiores, según contó en una entrevista con la señal Panamericana TV. En ese sentido, a los tres meses de vida, los médicos debieron amputarle los brazos.
“Mi historia es muy rica, no cambiaría nada. Cuando estaba embarazada, mi madre tomaba una composición que afecta al crecimiento de los fetos. Cuando estaba por nacer les dijeron a mis padres que podría haber una malformación y que la recomendación era amputar una parte. Debe haber sido una decisión muy peligrosa“, señaló el parlamentario años atrás en una entrevista.

Además, continuó: “Mi madre me dijo que fue una decisión muy difícil, pero mi familia es un grupo de personas que siempre se ha encomendado a Dios y que tuvo mucha fe en los médicos desde un comienzo”.
Sus comienzos en la política
El candidato es el vicepresidente del Parlamento Andino y antes fue presidente del Congreso de Perú. Al comienzo de su carrera política fue militante del Partido Popular Cristiano (PPC) y luego se sumó a Fuerza Popular, corriente a cargo del fujimorismo y de la cual fue crítico.
Según el diario El Comercio, tuvo su primera experiencia política en 2001. En esa ocasión se postuló al Congreso bajo el ala de Unidad Nacional, en representación del partido Renovación Nacional, sin embargo, no tuvo éxito. Un año después fue electo regidor de la Municipalidad de Lima e ingresó al Parlamento recién en 2006 -con el mismo sello- y fue reelecto en 2011, con Alianza por el Gran Cambio.

Galarreta abandonó el PPC en mayo de 2015 y explicó que su salida se debió a “motivos estrictamente personales”. En ese momento, se unió al partido del fujimorismo.
Las críticas al fujimorismo y su posterior conversión
Los cruces con Keiko Fujimori comenzaron en 2010, durante las elecciones municipales. Allí, el ahora candidato a vicepresidente dijo que si el exgobernador regional del Callao Álex Kouri era elegido alcalde de Lima, se trataría de la construcción del “primer peldaño para el retorno de la mafia, la cual es representada también por la candidata Keiko Fujimori”.
Más tarde, en 2011, cuando era congresista electo, Galarreta cuestionó las candidaturas de Ollanta Humala y Keiko Fujimori en el programa Prensa Libre, donde sostuvo que el régimen fujimorista fue una “experiencia nefasta en materia de institucionalidad, derechos humanos y corrupción”.
Galarreta fue primero portavoz de Fuerza Popular, en las elecciones de 2016 y, un año después, fue elegido como candidato a la presidencia del Parlamento. En ese momento, tras las críticas que había tenido con la corriente, declaró que Fujimori Higuchi estaba “recogiendo lo mejor de los 90″.
“Hay un sector que quiere ver que Keiko se flagele”. “Ya dijo lo que tenía que decir sobre los 90. Ha sido un gobierno mucho mejor que el de Toledo y otros gobiernos, pero que ha tenido errores y delitos. Quieren que Keiko Fujimori reniegue, que maldiga”, sostuvo.
