El Parlamento del Reino Unido aprobó una ley que prohíbe de forma permanente la venta de cigarrillos a todas las personas nacidas después del 31 de diciembre de 2008. La norma, que aún debe recibir la sanción formal del rey Carlos III para entrar en vigor, establece que la edad mínima de compra se incrementará año a año, de modo que la restricción se extienda de manera progresiva y definitiva a las generaciones más jóvenes.
La legislación también habilita al gobierno a regular productos de vapeo, tabaco y nicotina en general, incluyendo sabores y empaquetado. Actualmente está prohibido vender estos productos a menores de 18 años, pero la nueva norma transforma esa restricción etaria en una prohibición vitalicia para quienes integran las cohortes afectadas.
El secretario de Salud, Wes Streeting, indicó que los niños del Reino Unido serán parte de la primera generación protegida de forma estructural de la adicción al tabaco. Según cifras oficiales, unas 6,4 millones de personas —aproximadamente el 13% de la población— fuman actualmente en Gran Bretaña, una proporción que representa dos tercios menos que en la década de 1970. El tabaquismo provoca unas 80.000 muertes anuales en el país.
La medida es comparable a una ley aprobada en Nueva Zelanda en 2022, aunque ese antecedente fue derogado por el gobierno siguiente. El Reino Unido se convierte así en uno de los países con la política antitabaco más restrictiva del mundo.