La guerra entre Rusia y Ucrania sumó este jueves un nuevo capítulo de máxima tensión luego de que un ataque masivo con drones alcanzara objetivos estratégicos en Moscú, incluida una de las principales refinerías de petróleo que abastecen a la capital rusa. El hecho dejó al menos 17 personas heridas y provocó una inmediata reacción del Kremlin, que advirtió sobre una intensificación de sus operaciones militares.
El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, aseguró que el presidente Vladimir Putin ya había anticipado una nueva etapa de la ofensiva y confirmó que las fuerzas rusas continuarán ejecutando "ataques agrupados de manera regular" contra territorio ucraniano. "Lo está haciendo y continuará haciéndolo", afirmó el funcionario al referirse a las acciones ordenadas por el mandatario ruso.

Uno de los momentos más impactantes del ataque quedó registrado en un video que rápidamente se viralizó en redes sociales. Las imágenes muestran cómo un dron impacta contra la refinería ubicada en el distrito de Kapotnia, al sureste de Moscú. Tras la explosión, una enorme tapa metálica sale despedida varios metros por el aire mientras una gigantesca columna de humo negro cubre el complejo industrial.
La instalación energética atacada constituye una pieza clave para el abastecimiento de combustible de Moscú y, según trascendió, es la segunda vez en una semana que resulta alcanzada por drones ucranianos. El episodio refleja la creciente capacidad de Kiev para atacar infraestructura crítica rusa ubicada a cientos de kilómetros de la línea de combate.
Desde Ucrania, el presidente Volodímir Zelenski respaldó la ofensiva y la calificó como "absolutamente justa". En declaraciones recientes, el mandatario había endurecido su discurso frente a Moscú al advertir que "si arde Ucrania, va a arder Moscú", una frase que ahora cobra una nueva dimensión tras los acontecimientos de las últimas horas.

La escalada genera preocupación internacional por la posibilidad de una ampliación del conflicto. Mientras Rusia promete nuevos bombardeos y Ucrania demuestra una mayor capacidad ofensiva sobre territorio ruso, el enfrentamiento parece ingresar en una etapa donde las grandes ciudades y la infraestructura estratégica se convierten cada vez más en objetivos directos de guerra.
Lejos de cualquier perspectiva de negociación inmediata, Moscú y Kiev profundizan una dinámica de represalias cruzadas que eleva la tensión militar y política en una de las confrontaciones más importantes del escenario internacional contemporáneo.
