En medio de la guerra en Medio Oriente, el Ejército de Israel intensificó desde el 2 de marzo sus ataques contra el grupo Hezbollah en el sur del Líbano. En ese contexto, un equipo periodístico resultó herido mientras cubría una operación militar.
El hecho ocurrió este jueves al mediodía, cuando el corresponsal de RT Steve Sweeney y su camarógrafo estaban transmitiendo desde un puente cercano a una base militar. De repente, un misil cayó a pocos metros de ellos.
Toda la secuencia quedó grabada. En el video se observa el momento exacto del impacto y se escucha un fuerte estruendo. La explosión dejó a ambos periodistas heridos y rodeados de escombros.
Según informó el propio medio, Sweeney y su compañero fueron trasladados a un hospital con heridas de metralla, es decir, fragmentos metálicos desprendidos por la explosión. A pesar del impacto, los dos se encuentran en buen estado de salud.
Otro video que circuló después muestra uno de los fragmentos extraídos del cuerpo del periodista. Por su parte, el periodista de RT Ali Rida, que también se encontraba en el lugar, denunció que el ataque tuvo lugar mientras llevaban chalecos antibalas con la inscripción “Press” (“prensa”)
El episodio vuelve a poner el foco en los riesgos que enfrentan los periodistas en zonas de guerra.
Israel presiona a Hezbollah en el Líbano
Israel mantiene una intensa presión con ataques en el Líbano que tienen como objetivo a milicianos de Hezbollah.
El Ejército de Israel, que mantiene cinco posiciones ocupadas en el sur del Líbano desde el alto el fuego de noviembre de 2024 con Hezbollah, envió fuerzas adicionales al país después de que el grupo lanzara una andanada de cohetes el 2 de marzo.

Hezbollah afirmó que su ataque fue en represalia por la muerte del líder supremo de Irán el 28 de febrero, el primer día de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra el régimen islámico. Israel respondió con una intensa campaña de bombardeos sobre el Líbano. Durante el fin de semana pasado, tropas israelíes rodearon la estratégica localidad libanesa de Khiyam, situada a unos 6 kilómetros al norte de la frontera con Israel, según publicó Reuters.
Las fuerzas israelíes habían tomado de hecho el control de la ciudad y ahora avanzaban hacia el oeste, en dirección al río Litani, un movimiento que podría dejar amplias zonas del sur del Líbano bajo control israelí y aisladas del resto del país.
Según el acuerdo de alto el fuego de noviembre de 2024, Hezbollah debía retirarse del sur del Líbano y el Ejército libanés debía asumir el control, a cambio de que Israel cesara sus bombardeos sobre el país. Israel sostiene que el Líbano nunca cumplió su parte del acuerdo, y continuó con ataques aéreos casi diarios contra lo que describe como posiciones y arsenales de Hezbollah.


