En un giro inesperado que evitó lo que muchos temían sería una guerra devastadora, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, accedió a suspender los bombardeos y ataques contra Irán, a escasos minutos de cumplirse el ultimátum que él mismo había impuesto. La intervención de Pakistán, liderada por el Primer Ministro Shehbaz Sharif y el Mariscal de Campo Asim Munir, fue clave para lograr un alto el fuego bilateral, según se afirmó en un comunicado de prensa emitido por el mandatario estadounidense.
La propuesta pakistaní no solo incluye la suspensión de las hostilidades, sino también el inicio de negociaciones de paz. Islamabad, la capital pakistaní, será la sede de estas conversaciones a partir del próximo viernes. Israel también se suma al alto el fuego, ampliando el alcance de este cese al fuego mediado.
La tensión había escalado a niveles alarmantes tras las declaraciones previas de Trump, quien había advertido que "toda la civilización (iraní) morirá esta noche" si no se llegaba a un acuerdo antes de las 20 hora del este. Esta amenaza, que generó condena internacional, movilizó a miles de iraníes que se desplegaron como escudos humanos para proteger infraestructuras clave.
En un comunicado publicado en la red Truth Social, Trump justificó su decisión afirmando que ya se habían "cumplido y superado todos los objetivos militares" y que se estaba "muy avanzados en la negociación de un Acuerdo definitivo sobre la PAZ a largo plazo con Irán y la PAZ en Oriente Medio". Según el comunicado, Irán ha presentado una "propuesta de diez puntos" que Estados Unidos considera una "base viable para la negociación".
La amenaza inicial de Trump desató una ola de reacciones. El Papa León XIV calificó la amenaza del mandatario estadounidense como “inaceptable”. Además, un grupo de legisladores demócratas consideraba activar la vigésimoquinta enmienda de la Constitución, buscando apartar a Trump de su cargo, según se reportó.
El rol de Pakistán: un mediador clave
El Primer Ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, había anticipado avances en los esfuerzos diplomáticos a través de su cuenta en X, señalando que la "solución pacífica" a la guerra con Irán progresaba “de manera constante, sólida y contundente, con el potencial de generar resultados sustanciales en un futuro próximo”, según informó CBS News.
La súbita suspensión del ataque, tras la fuerte retórica y las amenazas previas, deja interrogantes sobre la estrategia de la administración Trump y el verdadero alcance de la influencia pakistaní en la región. La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de las negociaciones en Islamabad, esperando que este alto el fuego se convierta en una paz duradera.