Un tren de carga de Canadian National Railway quedó cercado por las llamas cuando atravesaba el norte de Ontario, en Canadá. Aunque el fuego avanzaba a ambos lados de las vías, la formación no podía salir inmediatamente del lugar porque debía esperar el paso de otro tren, mientras sus tripulantes registraban desde la cabina una escena que comenzaba a volverse cada vez más peligrosa.
El episodio ocurrió durante la noche del lunes 13 de julio cerca de Armstrong, una pequeña comunidad que debió ser evacuada por los incendios forestales. Sin embargo, la dimensión del riesgo no se conoció hasta que comenzó a circular el video, en el que los trabajadores advierten por radio que las llamas podían alcanzarlos si la formación no volvía a ponerse en movimiento.
El desesperante momento dentro de la cabina
Eran aproximadamente las 22.18 cuando el resplandor naranja cubrió el interior de la locomotora. Mientras uno de los trabajadores recorría con la cámara las ventanas de la cabina, el fuego consumía los árboles ubicados a pocos metros y el humo reducía casi por completo la visibilidad.
Los dos hombres mantuvieron la calma durante los primeros segundos, aunque la situación cambió cuando comprobaron que las llamas ya rodeaban la formación y que todavía no tenían autorización para avanzar.
“Tienen que apurarse. En serio, ahora estamos rodeados por las llamas”, reclamó uno de ellos por radio, mientras esperaba que despejaran la vía.
Luego intentó comunicarse con una persona identificada como Jodie, quien respondió que estaban aumentando la potencia de la locomotora. La expresión utilizada en inglés fue “we’re notching up”, una referencia ferroviaria al movimiento del acelerador para ganar velocidad.
La explicación de la demora aparece recién sobre el final del video, cuando las luces de otra formación comienzan a acercarse hasta que el tren pasa frente a la cabina. Solo después de esa maniobra, los trabajadores pudieron continuar el recorrido y alejarse del incendio.
Canadian National Railway confirmó horas más tarde que toda la tripulación fue evacuada y que ninguno de sus integrantes resultó herido. La compañía suspendió temporalmente sus operaciones cerca de Armstrong y retiró al resto de los empleados que permanecían en el sector.
Tres formaciones quedaron detenidas por el fuego
Aunque las imágenes se concentran en los minutos que atravesaron los dos trabajadores, la emergencia ferroviaria era más amplia. La Policía Provincial de Ontario informó que tres trenes habían quedado detenidos en el corredor de Allanwater, cerca de la comunidad de Collins, porque los incendios impedían continuar las operaciones con normalidad.

Las formaciones transportaban materiales combustibles e inflamables. Sin embargo, las autoridades no detallaron cuáles eran esos productos ni confirmaron que la locomotora filmada fuera una de las que llevaba ese tipo de carga.
Tampoco se detectaron descarrilamientos, pérdidas o daños en los vagones que representaran un peligro inmediato para las poblaciones cercanas, aunque la Policía pidió mantenerse lejos de las vías mientras los equipos de emergencia evaluaban el avance del fuego.
El humo avanzó más allá de Ontario
El tren consiguió salir de la zona, pero el humo continuó avanzando hacia el sur. Este miércoles, Canadá registraba 835 incendios forestales activos, de los cuales 112 permanecían fuera de control, mientras la superficie afectada ya alcanzaba aproximadamente 1,9 millones de hectáreas.
Los focos más importantes se concentraban en Manitoba, Saskatchewan y Ontario, donde la vegetación seca, el calor y los fuertes vientos favorecieron una expansión que obligó a evacuar comunidades y a interrumpir rutas y corredores ferroviarios.
Toronto quedó cubierta por una densa capa de humo y, aunque se encuentra a cientos de kilómetros de los incendios más grandes, llegó a registrar la peor calidad del aire entre las principales ciudades monitoreadas a nivel mundial. A la contaminación se sumó una temperatura de 33 grados, con una sensación térmica cercana a los 39.
Las autoridades recomendaron limitar las actividades al aire libre, especialmente entre niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias, debido a que las partículas podían provocar tos, irritación en la garganta y dificultades para respirar.
Las columnas llegaron hasta Nueva York
El humo tampoco quedó limitado al territorio canadiense. Impulsado por los vientos, atravesó los Grandes Lagos y alcanzó sectores del medio oeste y el noreste de Estados Unidos, donde se emitieron advertencias por el deterioro de la calidad del aire.
Una extensa columna cruzó el sur de Ontario y se desplazó sobre el estado de Nueva York y parte de Nueva Inglaterra. Sin embargo, aunque algunos pronósticos anticiparon un cielo anaranjado como el registrado en junio de 2023, los meteorólogos consideraron menos probable que se repitiera un episodio de aquella magnitud.