Efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) lograron recuperar un cargamento de 1.800 notebooks pertenecientes al programa estatal Conectar Igualdad, tras una serie de allanamientos simultáneos realizados en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Los equipos, cruciales para la educación de estudiantes de escuelas públicas, habían sido desviados del circuito legal.
La investigación se originó tras la denuncia de un encargado de la empresa fabricante de las computadoras, quien detectó un faltante masivo durante un control de stock. La pesquisa apuntó rápidamente a un ex empleado de la firma, acusado ahora del delito de "defraudación por administración fraudulenta". Este hallazgo pone de manifiesto la importancia de los controles internos en la gestión de recursos educativos.
La Justicia determinó que, durante el transcurso de 2025, el sospechoso habría despachado ilegalmente los dispositivos hacia dos inmuebles ubicados en el partido de Hurlingham. Se presume que estos depósitos clandestinos eran parte de una operación ilícita más grande.
Como resultado de los procedimientos, que incluyeron el domicilio del imputado en Capital Federal, se incautaron diez pallets repletos de computadoras, además de tarjetas SIM, teléfonos y documentación clave para la causa. Este importante decomiso asegura que las notebooks regresen a su propósito original: la educación de los jóvenes.
La investigación quedó a cargo de la UFI N°02 de Ezeiza, bajo la órbita del fiscal Carlos Hassan, quien dispuso que los equipos recuperados —que llevan impresas las leyendas del Ministerio de Educación y el Escudo Nacional— sean restituidos a la planta logística de la empresa en la localidad de Carlos Spegazzini. Las autoridades están trabajando para asegurar la rápida redistribución de las notebooks a las escuelas que las necesitan.