“No te voy a mentir con eso”

Así engañó Barrelier al padre de Agostina Vega cuando la buscaban

El principal acusado habló con Gabriel Vega mientras la adolescente estaba desaparecida. En la conversación apuntó contra la madre de la chica y dio una versión que luego fue descartada por la investigación.

Por Redacción Gente de Salta

la conversación que revela cómo Barrelier engañó al padre de Agostina mientras ocultaba el crimen — (GDS)

Mientras la familia de Agostina Vega atravesaba horas desesperantes y buscaba cualquier dato que ayudara a encontrarla, su padre llegó hasta la casa de Claudio Barrelier. La adolescente de 14 años seguía desaparecida y el hombre ya aparecía como una de las personas que podía aportar información teniendo en cuenta que era el último con quien había estado. 

La conversación ocurrió el lunes 25 de mayo y fue grabada por Gabriel Vega, el papá de Agostina. En el diálogo se percibe que Barrelier intentó mostrarse empático y aseguró que también estaba preocupado por la búsqueda. 

la conversación que revela cómo Barrelier engañó al padre de Agostina

Durante la charla, Barrelier habló de un VW Gol rojo en el que supuestamente se habría ido Agostina. Esa versión fue descartada después por la investigación. 

Además, buscó dirigir la atención hacia Melisa Heredia, la mamá de la adolescente. “Ella sabe un montón de cosas más que vos recién te enterás. Entonces no entiendo por qué no dice todo, toda la verdad”, sostuvo. 

En esa línea, insistió ante el padre de Agostina: “Para mí, sinceramente, te lo digo con una mano en el corazón, algo más sabe Meli y no te lo está diciendo”. 

La intervención de Andreani 

En la conversación también intervino Soledad Andreani y deslizó que la adolescente podría haberse ido por su cuenta. “Para mí no está volviendo por miedo, porque sabe que se la mandó... para mí, ha discutido con la madre y se le ha escapado”, dijo. 

Barrelier reforzó esa hipótesis: “No es la primera vez... para mí la Agostina le ha mentido y ha tenido organizado para que la pasen a buscar, porque no puede ser que el auto llegue tan rápido”. 

El principal acusado también le mostró a Vega chats con Melisa en los que decía que estaba intentando conseguir cámaras del barrio. “Para que veas que yo no te estoy mintiendo en nada”, le dijo. 

“Tratá de agarrar paciencia de algún lado y sentarte con la mina y hablar; es más, si vos has sido policía te vas a dar cuenta si la mina miente o no”, agregó Barrelier. 

Luego cerró con otra frase que quedó bajo la lupa tras el avance de la causa: “No te voy a mentir, menos con eso. Yo también soy padre y no me voy a poner a mentir en algo así”. 

Barrelier está detenido como principal acusado por el femicidio de Agostina Vega. También permanecen detenidos Soledad Andreani, Osvaldo Fassetta y Marianela Palmero, acusados de encubrimiento. 

Carta abierta del papá de Agostina Vega 

Gabriel Vega, el papá de Agostina Vega, la adolescente asesinada hace más de un mes en la provincia de Córdoba, redactó una carta abierta en la que manifestó que la causa "no es un juego” sino que “se trata del femicidio de mi hija" y fue en respuesta por supuestas “acusaciones y descalificaciones” dirigidas hacía él y a su equipo de abogados. 

“Desde que ocurrió el femicidio de mi hija, la causa ha tenido una enorme exposición pública. En ese contexto también se formularon distintas afirmaciones sobre mi persona. No considero que este sea el ámbito para responderlas. Mi responsabilidad, como padre, es colaborar con la Justicia y contribuir a que la investigación llegue a la verdad, con el respeto que la memoria de Agostina merece”, comienza la carta. 

En el escrito expone que siempre colaboró con la Justicia: “Incluso en esta causa, en la que no tengo vinculación con las personas imputadas, me puse a disposición desde el primer momento porque entendí que mi hija merecía una investigación seria, objetiva, completa y respetuosa de la verdad”. 

Luego, remarcó su “total respaldo a la Dra. Fernanda Alaniz y al Dr. Gino Torreani” al exponer que en los últimos días observó con preocupación “cómo esta causa comenzó a transformarse en una discusión pública, con acusaciones y descalificaciones dirigidas hacia mi persona y hacia quienes ejercen mi defensa”. 

“Quiero decir algo con absoluta claridad: esto no es un juego. Se trata del femicidio de mi hija”, manifestó. 

Carta completa 

Quienes conocen verdaderamente esta causa saben que jamás hablaron mal de Agostina ni atentaron contra su memoria, su intimidad o su dignidad. Por el contrario, actuaron siempre con profundo respeto hacia ella. Protegieron la investigación cuando el silencio era indispensable. Acompañaron su búsqueda. Estuvieron presentes en el momento más doloroso de su despedida. Y hoy continúan trabajando para preservar su memoria y para que la sociedad conozca a la verdadera Agostina: una joven llena de sueños, con una familia que la amó profundamente y cuya dignidad merece ser respetada por encima de cualquier especulación o interés. Porque ninguna víctima puede ser definida por versiones, prejuicios o descalificaciones. Toda víctima merece respeto. Y Agostina también. 

Existe una realidad objetiva que forma parte de la investigación y que no puede ser ignorada. Agostina se encontraba bajo el cuidado de su madre cuando ocurrieron los hechos y la persona actualmente imputada por su femicidio pertenecía a ese entorno. Esa es una circunstancia que surge de la propia causa judicial y que ya fue plenamente esclarecida por la Justicia. 

No voy a exponer públicamente cuestiones personales que solo provocarían un dolor aún mayor y seguirían lastimando la memoria de nuestra hija. 

En los últimos días observé con preocupación cómo esta causa comenzó a transformarse en una discusión pública, con acusaciones y descalificaciones dirigidas hacia mi persona y hacia quienes ejercen mi defensa. Sinceramente, me cuesta comprenderlo. Por momentos pareciera que el eje deja de ser la búsqueda de la verdad para convertirse en una disputa mediática. 

Quiero decir algo con absoluta claridad: esto no es un juego. No se trata de una competencia por quién habla más fuerte ni de quién ocupa más espacio en los medios. Se trata del femicidio de mi hija. 

Me sorprendió profundamente que, luego del exhorto formulado por el Ministerio Público Fiscal para evitar una mayor revictimización y preservar la memoria de Agostina, se haya optado por una intensa exposición pública. Mis abogados respetaron ese criterio y continuaron trabajando donde corresponde: en el expediente judicial. 

Frente a ello, nos encontramos reuniendo toda la evidencia pertinente para poner en conocimiento de la Justicia aquellas conductas que, de acuerdo con nuestro criterio, pudieran resultar incompatibles con ese propósito. Será la Justicia, y únicamente la Justicia, quien determine el alcance y las consecuencias que correspondan. 

Solo pido que se permita trabajar a la Justicia con independencia, sin presiones y sin condenas anticipadas. Confió en las instituciones y confió en que la verdad terminará imponiéndose cuando todos los hechos sean analizados con seriedad, objetividad y respeto por las garantías de cada persona. 

Si existe información relevante para esclarecer lo ocurrido, el mejor lugar para aportarla es el expediente judicial. Ninguna entrevista puede reemplazar una declaración ante el Fiscal de la causa. Agostina merece que toda la verdad sea conocida. 

Yo ya perdí a mis padres. Perdí a mi hermana. Me arrancaron a mi única hija. Y hoy siento que también intentan dejarme sin justicia y sin los profesionales que decidieron acompañarme en el momento más difícil de mi vida. 

Muchos me preguntan por qué no respondo todos los días en los medios de comunicación. La respuesta es sencilla: no es porque tenga algo que ocultar ni porque no esté luchando por mi hija. Es porque tengo el alma destrozada. No voy a permitir que I dolor se transforme en un espectáculo ni que la memoria de mi hija quede atrapada en disputas que nada aportan al esclarecimiento de los hechos. 

Quiero agradecer a todos los que me hacen llegar su apoyo, a los medios que colaboraron para aportar evidencia, y a mi esposa Dolores que me acompaña en la batalla más dura de mi vida.