Una insólita situación se vivió en la mañana de este lunes, cuando en medio del dolor y la espera por avances en el juicio por la tragedia vial de avenida Paraguay, un hecho generó indignación entre familiares y presentes: la Policía de Tránsito secuestró motos en plena vigilia, incluyendo la de un familiar directo de una de las víctimas fatales.
El episodio se registró en el boulevard frente a Ciudad Judicial, donde familiares de las víctimas realizaban una vigilia mientras seguían de cerca el inicio del juicio, a más de dos años del siniestro que dejó cinco muertos y seis heridos.

En ese contexto, personal de la Policía de Tránsito desplegaba un operativo con el camión de levante de motos, recientemente incorporado.
Una de las motos levantadas pertenecía al hermano de una de las víctimas, quien en ese momento se encontraba brindando entrevistas a la prensa.
Los presentes intentaron explicarle la situación al efectivo, señalando que el hombre no se había acercado antes porque estaba participando de la cobertura periodística del juicio. Sin embargo, el procedimiento continuó.

Un lugar de uso habitual
Usuarios de la zona señalaron que el boulevard donde se realizó el operativo es utilizado históricamente para estacionar, especialmente por personas que concurren a realizar trámites en Ciudad Judicial y no cuentan con alternativas accesibles. “No es un lugar donde estacionen jueces, sino gente común que viene a hacer trámites”, indicaron.
Desde el área de Tránsito, la respuesta fue clara: el estacionamiento en ese sector no está permitido, por lo que el procedimiento se encuadró dentro de la normativa vigente.
Los presentes cuestionaron el operativo y pidieron a los agentes que prioricen controles en zonas críticas: “En lugar de estar complicándole la vida a la gente humilde, vayan a controlar la salida de los boliches en avenida Paraguay”, reclamaron.
Según relataron testigos, no hubo respuestas favorables. Incluso, señalaron que algunos efectivos admiten que los controles en esa zona no son suficientes. De hecho, los propios familiares de víctimas que vienen siguiendo de cerca esta carencia, afirman que “los bolicheros son gente con peso político e influencia en la toma de decisiones políticas" vinculadas a estos operativos.

Intervención y excepción
Ante la situación, y a través de la mediación de periodistas presentes, intervino el secretario de Tránsito municipal, Matías Assennato, quien dispuso contemplar el caso particular del familiar. La moto finalmente fue devuelta, sin embargo, el malestar persistió porque ninguna de las otras motos secuestradas fue restituida.
El episodio dejó un fuerte malestar entre los familiares, que atravesaban una jornada cargada de emoción y memoria por sus seres queridos.
Para muchos, lo ocurrido no solo fue inoportuno, sino que volvió a poner en discusión dónde y cómo se aplican los controles, en una ciudad donde —según denuncian— todavía hay zonas críticas sin la presencia suficiente del Estado.
